La producción de cebolla aparece como una alternativa con potencial para diversificar la actividad agrícola en el sur de Mendoza. Un informe técnico elaborado por profesionales de la Estación Experimental Agropecuaria Rama Caída del INTA analizó el comportamiento de dos variedades durante la temporada 2025-2026 y obtuvo resultados destacados.
La experiencia se desarrolló en una finca de un productor ubicada en el paraje El Tropezón, en San Rafael. Allí se evaluaron las variedades Grano de Oro y Valcatorce INTA, ambas consideradas de días largos El cultivo se realizó con riego gravitacional de frecuencia semanal.
MÁS DE 104 TONELADAS POR HECTÁREA
Uno de los datos más significativos del ensayo fue el rendimiento obtenido por Grano de Oro, que alcanzó los 104.207 kilos por hectárea en fresco, frente a los 68.769 kilos registrados por Valcatorce INTA.
Luego del proceso de curado, Grano de Oro mantuvo su ventaja con 83.366 kilos por hectárea de rendimiento comercial, mientras que Valcatorce alcanzó 55.015 kilos.

Las diferencias también se observaron en el tamaño de las cebollas. Grano de Oro produjo bulbos de aproximadamente 270 gramos en promedio, mientras que los de Valcatorce rondaron los 180 gramos. En cuanto al calibre, la primera variedad alcanzó entre 78 y 80 milímetros, contra los 68 a 70 milímetros de Valcatorce.
Otro indicador favorable fue la calidad comercial. Grano de Oro obtuvo unas 4.326 bolsas de primera calidad por hectárea, frente a las 2.910 de Valcatorce INTA. Además, solo el 1,23% de sus bulbos quedó dentro de la categoría de menor calibre —igual o inferior a 55 milímetros—, mientras que en Valcatorce ese porcentaje fue del 7,23%.
UNA ALTERNATIVA PARA EL SUR MENDOCINO
Desde el INTA señalaron que ambas variedades mostraron un adecuado comportamiento agronómico durante la experiencia y que no se registraron problemas sanitarios relevantes durante el ciclo del cultivo. Grano de Oro, sin embargo, presentó un desempeño productivo superior en peso, calibre, rendimiento y proporción de bulbos de primera calidad.

Los resultados adquieren relevancia en una región donde la disponibilidad de tierras sistematizadas, infraestructura y áreas bajo riego ha permitido históricamente el desarrollo de diferentes producciones hortícolas. Por su ciclo relativamente corto y la existencia de distintas variedades y herramientas de manejo, la cebolla aparece como una alternativa interesante para el sector productivo del sur mendocino.



