En el 90° aniversario del máximo emblema urbano, se difundió un afectuoso saludo dedicado al Obelisco porteño, subrayando el profundo afecto que despierta en la sociedad. Mirtha Legrand reveló que asistió a la inauguración oficial cuando tenía apenas ocho años, acompañada por su hermana Goldie, y narró las intensas emociones de aquella jornada histórica que marcó un antes y un después en la fisonomía de la ciudad.
Historia y detalles de la construcción del Obelisco y qué hay detrás del saludo de Mirtha Legrand
La iniciativa surgió para conmemorar los 400 años de la primera fundación de Buenos Aires. El proyecto fue diseñado por el arquitecto Alberto Prebisch y se erigió en el sitio exacto donde se ubicaba la iglesia de San Nicolás. Con una altura de 67,5 metros, la obra fue ejecutada por la empresa GEOPE y requirió el esfuerzo de 157 obreros, quienes completaron la estructura en tiempo récord.
El costo total de la construcción alcanzó los 200.000 pesos de aquella época. Finalmente, el monumento quedó inaugurado el 23 de mayo de 1936, convirtiéndose de inmediato en un foco de debate público debido a su estilo vanguardista. Prebisch defendió su creación explicando que se adoptó una forma geométrica honesta, inspirada en los obeliscos tradicionales de la historia universal.
Crisis, intentos de demolición y consolidación urbana del monumento histórico argentino
A pesar de su importancia actual, durante sus primeros años fue calificado como un “adefesio” por muchos vecinos. En 1939, el Concejo Deliberante incluso votó a favor de su demolición, pero el veto del intendente Arturo Goyeneche y la intervención presidencial impidieron su desaparición. Con el tiempo, el revestimiento original fue reemplazado por mampostería para garantizar la seguridad de los peatones.
Hoy, el ícono es el escenario principal de las celebraciones populares y el punto de encuentro ciudadano por excelencia. Al cerrar su mensaje, la diva de los almuerzos lo definió como algo “amado y adorado” por todos los argentinos. A nueve décadas de su levantamiento, el gigante de cemento se consolida como un testigo inquebrantable del paisaje cotidiano y del sentimiento nacional.
Fuente: La 100







