La Dirección de Educación Permanente de Jóvenes y Adultos de la provincia de Mendoza está implementando una transformación significativa en su oferta educativa, priorizando la finalización del secundario y la adquisición simultánea de un oficio con certificación profesional. Este enfoque busca dar respuesta directa a las necesidades del mercado laboral actual y futuro, según explicó Érico Arias, director del área.
El esfuerzo más reciente se concretó con la publicación de una resolución que valida nuevos diseños curriculares. Arias confirmó que se lanzarán dos nuevos bachilleratos profesionales en el segundo semestre. «Se lanzó el bachiller en Diseño Multimedial con certificación profesional en Creación de Contenidos Digitales y el bachiller en Turismo y Hotelería con certificación en Coordinación de Eventos Turísticos y Operaciones Hoteleras» detalló el funcionario a FM Vos 94.5.
El primer bachillerato profesional está diseñado para el ecosistema digital, capacitando a los estudiantes en herramientas de software para el trabajo de publicidad y marketing en redes sociales y sitios web. Estos nuevos diseños se suman a otras propuestas ya en marcha desde el primer semestre, como Programación. «En total, en el año hemos tenido cinco diseños curriculares nuevos. Tres implementados en el primer semestre y dos que se implementan en este segundo semestre» afirmó Arias, destacando la cobertura en la zona sur, con propuestas ya disponibles en San Rafael, Malargüe y General Alvear.
El mercado como criterio de selección
El director explicó que la selección de estas nuevas ofertas formativas responde a una articulación con las demandas del sector socioproductivo. La Dirección General de Escuelas (DGE) ha puesto el foco en la conexión entre la terminalidad secundaria y la formación profesional.
Al ser consultado sobre si esto implicaba dejar de lado los oficios tradicionales, Arias fue categórico. «Nosotros tomamos las ideas y prioridades del Consejo Federal de Inversiones (CFI) para poder definir estos diseños. Los oficios tradicionales siguen funcionando tal cual en los Centros de Capacitación para el Trabajo. Lo que estamos haciendo es sumar la terminalidad secundaria más el oficio, que es lo que hoy marca la sociedad», expuso con claridad.
Arias coincidió con la preocupación sobre la escasez futura de mano de obra en áreas técnicas y oficios esenciales (plomeros, gasistas, herreros), enfatizando que la DGE está apuntando de manera gradual a satisfacer esa demanda. «La Dirección General de Escuelas va apuntando hacia el mercado laboral, hacia el oficio de manera gradual con esta propuesta, porque es realmente lo que marca hoy en día la sociedad. Se piensa que, si las cosas evolucionan favorablemente en lo económico y comienzan a traccionar sectores como la construcción, la demanda será aún mayor.
Atracción para el trabajador formal
Uno de los principales motores detrás de esta estrategia integral es la necesidad de atraer a personas que ya tienen un empleo formal, pero no han finalizado sus estudios de nivel medio. «Partimos de una realidad provincial: una investigación reciente indica que el 33% de las personas con trabajo formal aún no ha terminado la secundaria. Estos nuevos diseños curriculares están específicamente pensados para atraer a ese segmento, gente ya calificada y empleada que necesita cerrar su ciclo educativo» afirmó el director.
Esta brecha se ha observado especialmente en empresas de los sectores gastronómico, turístico, hotelero y en el rubro de instaladores de paneles solares. Si bien un trabajador independiente puede funcionar sin el título, Arias señaló que las empresas exigen la terminalidad para puestos bajo dependencia. «Hemos hablado con los CEO de las empresas y ellos marcan la diferencia entre la persona que ha terminado la secundaria y la que no, en las responsabilidades, el cumplimiento de las tareas y la convivencia. La educación genera hábitos y preceptos de vida, no es solo el título,» argumentó.
La clave de los nuevos bachilleratos es su enfoque integral. El diseño curricular entrelaza materias de formación básica (Lengua, Matemática, Inglés) con la formación profesional. «La formación es más integral porque estamos entrelazando las materias básicas—como Lengua e Inglés—con la formación profesional, de modo que el alumno aplica inmediatamente lo que aprende. El gran valor es que el estudiante se siente en contacto con lo que le gusta, logrando una conexión directa entre el conocimiento y el oficio. Creemos que este es el camino,» concluyó Arias.
Las inscripciones para la nueva oferta ya están abiertas y se han implementado en centros como CENS 3-428 Arturo Blanco. Los interesados pueden acceder a los formularios de inscripción a través del portal educativo de la Dirección de Adultos de Mendoza.







