El politólogo Julio Neme analizó el conflicto en Medio Oriente y advirtió sobre errores de cálculo de las potencias occidentales, la capacidad militar iraní y el fuerte respaldo interno que sostiene al régimen. También cuestionó la estrategia de Israel y las consecuencias políticas que podría traer el enfrentamiento.
El conflicto en Medio Oriente volvió a ocupar el centro de la escena internacional tras los recientes ataques de Estados Unidos e Israel a Irán, en una escalada que, lejos de resolverse en el corto plazo, podría extenderse durante meses y modificar el equilibrio geopolítico global. En diálogo con Diario San Rafael y FM Vos 94.5, el politólogo Julio Neme sostuvo que el escenario actual “viene gestándose desde hace décadas” y que la lectura de las potencias occidentales sobre la situación iraní es “errónea y peligrosa”.
Neme planteó que la preparación de Irán para una guerra de larga duración no es reciente. “Esto viene sucediendo sistemáticamente hace mucho tiempo. Irán se viene preparando para esta guerra desde que Estados Unidos invadió Irak en 2003”, afirmó. Según explicó, la estrategia iraní incluyó el desarrollo de infraestructura militar subterránea y la acumulación de misiles de largo alcance. “Han construido una gran cantidad de bases subterráneas de misiles y para nada el gobierno de Irán tiene previsto acabar en un par de semanas esta conflagración”, agregó.
El especialista descartó la posibilidad de un colapso interno del régimen iraní en el corto plazo. “No hay manera, no hay forma y es un delirio creer que el gobierno de Irán va a caer”, sostuvo, y explicó que solo una invasión terrestre masiva podría generar un cambio político profundo. “A no ser que Estados Unidos o Israel pongan sobre el terreno un millón o un millón y medio de tropas, el régimen no se va a derrumbar”, indicó.
A su entender, uno de los principales errores radica en subestimar la capacidad de resistencia iraní. “El pueblo persa tiene cinco mil años de historia y alguien que crea que por bombardear durante semanas el régimen puede caer no entiende el verdadero alcance de la cultura iraní”, expresó. También remarcó que el conflicto no se resolverá rápidamente por cuestiones logísticas. “Esta estrategia de bombardear sistemáticamente tiene un alcance temporal de aproximadamente dos semanas o tres como mucho”, señaló.

Errores de cálculo y consecuencias políticas
Neme fue crítico con la conducción política de las potencias occidentales. “Los errores de cálculo en la guerra se pagan caros”, afirmó, y cuestionó particularmente al presidente estadounidense Donald Trump. “Cuando lo escuchaba planteando objetivos inalcanzables, entendía que eran palabras desenfocadas de la realidad”, sostuvo.
El analista también señaló la influencia del primer ministro israelí Benjamín Netanyahu en la escalada, que tiene un pedido de captura internacional por genocidio contra el pueblo palestino. “Estados Unidos ha sido empujado por Israel porque el único motivo que tiene para meterse en una guerra con Irán es el interés de Netanyahu”, aseguró, y añadió que el argumento sobre el desarrollo nuclear iraní es reiterado desde hace décadas. “Netanyahu viene diciendo desde hace treinta años que Irán está a semanas de tener la bomba atómica”, afirmó.
En ese sentido, Neme recordó que dentro de la estructura religiosa iraní existe una prohibición sobre armas de destrucción masiva. “Hay una fetua dentro del gobierno persa que no permite el establecimiento de armas de destrucción masiva”, explicó, aunque aclaró que Irán posee un arsenal convencional considerable. “Irán tiene una cantidad de misiles enterrados que es inimaginable y puede soportar un bombardeo por meses”, indicó.
El especialista también se refirió al impacto que tuvo el asesinato del líder supremo Alí Jamenei. Según explicó, la operación generó el efecto contrario al esperado. “Han creado las condiciones para que millones de iraníes salieran a la calle a apoyar a su líder asesinado”, afirmó, y agregó que “la mejor manera de desmoronar moralmente parte de la población iraní era mantener vivo a Alí Jamenei, no transformarlo en mártir”.
Neme sostuvo que Irán está aplicando una estrategia gradual. “La primera semana Irán está haciendo una guerra de desgaste para después usar sus armas de última generación”, explicó. Además, advirtió que el conflicto podría tener consecuencias políticas internas en Estados Unidos e Israel. “Va a tener consecuencias muy complicadas para el gobierno de Trump y de Netanyahu con el paso de los días”, afirmó.
El analista concluyó que el escenario actual puede extenderse y que no hay garantías de victoria para ninguna de las potencias occidentales si buscan un cambio de régimen. “No hay manera de que Estados Unidos e Israel ganen esta guerra si buscan la destrucción total de Irán”, expresó. Y remarcó que la cohesión social iraní es un factor decisivo. “No entienden la cohesión que hay en Irán con un pueblo de casi noventa millones de habitantes”, sostuvo.
El conflicto en Medio Oriente sigue abierto y, según los especialistas, marcará la agenda internacional durante los próximos meses. La advertencia de Neme apunta a un escenario complejo, donde la estrategia militar se mezcla con la política, la cultura y la historia de una región que vuelve a convertirse en el centro de la tensión global.







