La cena anual de la Federación Económica de Mendoza (FEM) dejó un mensaje claro hacia el Gobierno nacional, las autoridades provinciales y los legisladores mendocinos. En su discurso central, el presidente de la entidad, Santiago Laugero, trazó un diagnóstico de la realidad económica y pidió definiciones concretas en materia energética, de infraestructura y financiamiento de obras.
Laugero valoró que la provincia destine el resarcimiento que recibe de la Nación a obras productivas, pero advirtió que Mendoza sigue afrontando con recursos propios trabajos que corresponden al ámbito nacional. Según señaló, la falta de reintegros y transferencias oportunas “erosiona la autonomía fiscal y limita la capacidad de inversión en proyectos estratégicos”.
Uno de los ejes del mensaje fue el complejo hidroeléctrico de los Nihuiles. La FEM recordó que las centrales Nihuil II y III continúan con daños y planteó la necesidad de “repensar el sistema hidroeléctrico provincial”. En ese sentido, propuso evaluar que el complejo pase a una administración bajo control de EMESA, la empresa estatal de energía, destinando las utilidades a un fondo de infraestructura.
“Los eventos que afectaron a Nihuil II y III nos obligan a revisar el modelo de gestión. Proponemos analizar una administración del complejo Nihuiles bajo EMESA, con utilidades orientadas a obras estratégicas para Mendoza”, señaló Laugero durante su intervención.
Entre las obras que podrían financiarse con esos recursos, la FEM volvió a poner sobre la mesa el trasvase del Río Grande al Atuel, considerado clave para el desarrollo productivo del sur provincial.
El planteo se enmarca en la necesidad de consolidar una matriz energética diversificada, con más parques fotovoltaicos y minicentrales hidroeléctricas que acompañen la transición hacia fuentes más limpias y seguras.
INFRAESTRUCTURA VIAL Y FERROVIARIA
El capítulo de infraestructura también ocupó un lugar central. La Federación enumeró como prioritarios los tramos pendientes de la Ruta Nacional 40 (desde el sur provincial a Neuquén), la reparación de puentes en zonas estratégicas, la ampliación del Paso Pehuenche para transporte de cargas, la refuncionalización del corredor de la Ruta 7 y la continuidad del proyecto Paso Las Leñas.
A esto sumó un fuerte pedido por conectividad ferroviaria hacia los puertos del Atlántico y del Pacífico.
“Necesitamos avanzar en obras clave para integrarnos de manera real a los corredores bioceánicos: Ruta 40, Ruta 7, Paso Pehuenche, conectividad ferroviaria y puentes estratégicos. La competitividad mendocina depende de estas infraestructuras”, enfatizó Laugero.
Con este mensaje, la FEM buscó dejar en claro que la recuperación de activos energéticos, la ejecución de obras largamente postergadas y una mejor articulación con la Nación serán determinantes para el futuro económico de Mendoza y su inserción en los mercados regionales e internacionales.







