Fuente: El Esquiu
Un episodio de extrema gravedad sacudió el mundo de Wanda Nara y Mauro Icardi y llevó su enfrentamiento a un terreno todavía más delicado. Una denuncia policial, una intervención médica y un dramático mensaje de una de las hijas de la expareja conforman el trasfondo de una situación que estalló en Nordelta y que tuvo un desenlace inesperado. La información se conoció en LAM, donde revelaron detalles de un episodio que excede ampliamente una discusión entre expareja.
Todo comenzó cuando Wanda se encontraba grabando MasterChef y recibió un llamado que la alarmó al punto de abandonar las grabaciones para dirigirse de urgencia al country donde vive el futbolista. Según reconstruyeron en el ciclo de América, la conductora llegó hasta la propiedad de Icardi en medio de un escenario de enorme tensión. Fue Pepe Ochoa quien aportó los primeros datos sobre lo sucedido y reveló la existencia de una intervención policial.
«A las seis, Wanda estaba grabando, recibe un llamado. Intentamos hablar con Nora y Wanda, no nos atendieron. Accedimos a algo que va a llamar la atención, hay un parte policial que dice ‘lesiones’, así está caratulado. Los detalles no los tenemos», explicó el panelista. La referencia a esa calificación judicial encendió las alarmas y abrió interrogantes sobre lo que realmente había ocurrido puertas adentro de la vivienda.
Sin embargo, el dato más inquietante llegó de la mano de Mauro Szeta, quien puso el foco en la documentación de la denuncia y en la intervención de un profesional médico. «Esto que cuento es lo que está denunciado. Por eso es importante la intervención de un médico legista, lo que figura en la instrucción. A ese médico se lo cita para constatar golpes», detalló el periodista especializado en policiales. Su explicación dejó en evidencia que el episodio había adquirido una dimensión judicial y que ya no se trataba solamente de un intercambio de gritos.
El relato tomó un cariz todavía más estremecedor cuando Szeta reveló el contenido de la presentación que habría realizado Wanda en una comisaría de Tigre. Según explicó, la conductora habría tomado conocimiento de lo sucedido a través de un mensaje de su hija de 11 años. «Hay una denuncia que radica Wanda en una comisaría de Tigre, ella cuenta que se anoticia por WhatsApp de su hija de 11 años, que le dice: ‘Papá me pegó, tengo miedo’», aseguró.
El periodista también aportó detalles sobre la manera en que la menor habría logrado comunicarse con su madre en medio de esa situación. «La menor se lo cuenta en un mensaje que le manda por computadora desde el lugar donde dice que está encerrada por su padre. Esto es el contenido de la denuncia», precisó. Se trata de una acusación de enorme gravedad, cuyo contenido deberá ser esclarecido por las autoridades y que involucra directamente a una niña en el centro de una nueva disputa familiar.
Así, el conflicto entre Wanda e Icardi sumó un capítulo de una sensibilidad extrema, con una denuncia por lesiones, la intervención de un médico legista y un relato que, de confirmarse, podría tener consecuencias judiciales de peso. Por el momento, los detalles conocidos corresponden a lo expuesto en televisión sobre la presentación policial y no constituyen una determinación de responsabilidad. Lo que sí quedó expuesto es que la disputa entre los adultos volvió a tener como protagonistas involuntarias a sus hijas.


