La reciente defensa de la primera tesis de Maestría en Ingeniería Química en el departamento de San Rafael marca un hito en la historia académica y científica de la región. Irene Carbajal, la ingeniera química detrás de este logro, ha desarrollado una investigación que promete revolucionar la manera en que se maneja el riego en los viñedos de Mendoza, una región mundialmente conocida por su producción de malbec.
La tesis de Carbajal se centra en la aplicación de isótopos estables de carbono para determinar el estado hídrico de los viñedos. “Proponemos una temática nueva en la zona, utilizando una técnica que no se está aplicando ni a nivel local ni nacional”, explicó Carbajal a Diario San Rafael y FM Vos 94.5. La investigación se focaliza en la variedad malbec, debido a su importancia en la viticultura mendocina y mundial. La técnica desarrollada permite evaluar cómo ha sido el desarrollo de la vid durante la temporada, determinando si el cultivo ha sufrido estrés hídrico, es decir, falta de agua, o si ha recibido una cantidad adecuada.
Este avance tiene una relevancia particular en un contexto de cambio climático, donde los periodos de sequía y las restricciones en la disponibilidad de agua son cada vez más frecuentes. “Estamos teniendo dificultades con el cambio climático, por lo que analizamos esta herramienta para ver qué aplicación o utilidad podía tener en el agro”, detalló. La técnica, que se aplica al final del ciclo productivo de la vid, en la vendimia, permite resumir cómo ha sido el desarrollo de la planta a lo largo de la temporada, ofreciendo a los productores una herramienta para mejorar la gestión del riego.
Uno de los aspectos más destacados de la investigación de Carbajal es su carácter pionero. “En Europa hay trabajos similares, pero este es el primero en estado hídrico en la Argentina y en esta variedad a nivel mundial, ya que es una especie que principalmente se desarrolla en nuestro país”, subrayó. Este logro abre la puerta a una nueva línea de investigación en la región, donde se espera que se generen nuevas escalas y parámetros para la evaluación del estado hídrico en viñedos.
La defensa de la tesis fue evaluada por un comité conformado por tres profesionales con titulación igual o superior a la de maestría. “Nos fue muy bien, se presentó como una temática necesaria y viable, lo que tiene mucho respaldo en el campo de la investigación”, expresó Carbajal con satisfacción. La investigación contó con la colaboración de diversas instituciones, entre ellas el INTA, la Estación Experimental de Rama Caída y el Laboratorio de Isótopos Estables de la UTN San Rafael, lo que permitió llevar adelante un proyecto que, de otra manera, hubiera sido difícil de concretar.
El éxito de la defensa no solo representa un avance personal para Carbajal, sino también un aporte significativo para la viticultura mendocina. “Más que nada, es para que los productores tengan más herramientas. La viticultura es la economía fundamental de Mendoza, y consideramos que los entornos en los que se están desarrollando los cultivos están teniendo estas problemáticas”, afirmó. La técnica desarrollada no suplanta las herramientas existentes, pero sí complementa su uso, ofreciendo una evaluación integradora que puede ser crucial para la toma de decisiones en el manejo del riego.
“Estamos tratando de ver si tiene más utilidad, por ejemplo, para evaluar calidad de materia prima, ya pensando en la industria de los vinos”, comentó.
La defensa de la tesis de Carbajal no solo marca un logro académico, sino que también abre nuevas oportunidades para los profesionales de la región que deseen perfeccionarse en el campo de la ingeniería. “En las instalaciones de la Facultad de Ciencias Aplicadas se está abriendo la cartera de carreras de posgrado, y es una ventaja enorme”, destacó, invitando a otros colegas a seguir su ejemplo.



