A días de que se inicie un nuevo año electoral, el oficialismo no termina de definir la estrategia para saldar la falta de cuadros políticos. Pero la acérrima defensa de Javier Milei sobre Cristian Ritondo y la incorporación de Diego Kravetz, cuando el diálogo con Mauricio Macri sigue roto, demostró que, por ahora, se impone la estrategia de “salir a pescar” en otras fuerzas políticas para saldar el déficit propio.
En la Casa Rosada aseguran que el presidente Milei, que no se mete en la rosca ya que la política no es un ámbito que le sea de gran interés, no descarta una alianza formal con el PRO en los principales distritos, la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires. Pero Karina Milei, que influye fuertemente en su hermano y mueve los hilos de La Libertad Avanza, busca blindar la independencia del partido e incorporar referentes de la sociedad civil o, a lo sumo, dirigentes de sellos chicos, con perfil bajo y sin prontuario político.
Santiago Caputo se ubica en un punto intermedio: prefiere absorber cuadros útiles cuando valga la pena, siempre que no representen una amenaza al poder del Presidente. Pero también quiere impulsar figuras nuevas (después de todo, su profesión hasta el año pasado era la construcción de candidatos).



