La tarde sanrafaelina tenía ese ritmo propio del Paseo Pellegrini: gente que entra y sale de los comercios, charlas apuradas, bolsitas, vidrieras. Pero de pronto, algo hizo que muchos se detuvieran. Un micrófono, unas pistas sonando… y una voz que no solo afinó las notas, sino también las emociones de todos los que pasaban.
Fátima Amuch, una joven sanrafaelina de 23 años, cumplió uno de esos sueños que se guardan cerquita del corazón: cantar en el Paseo Pellegrini, frente a una tienda, como una verdadera artista.
Fátima nació con Síndrome de Down y desde siempre ama cantar. Hace menos de un mes cumplió años, y cada ocasión es una excusa perfecta para agarrar el micrófono y desplegar su voz.

No es la primera vez que se anima: el año pasado, Jorge “Pollo” Jofré la invitó a compartir escenario en un show en una cafetería del centro, y hasta tiene su propio TikTok, @fatimaamuch, donde va dejando pequeñas huellas de su pasión.
FÁTIMA Y LA MÚSICA
Alguna vez se plantó en Plaza Francia con su parlante y sus pistas, pero lo de ahora fue distinto. Esta vez el escenario fue el Paseo Pellegrini, frente a la tienda Lecla, con la gente entrando, saliendo, frenando para escuchar y sacando el celular para grabar el momento. Una esquina cualquiera se volvió, por un rato, el lugar donde una joven cumplía su sueño.

Su mamá, Sandra, lo compartió emocionada en redes sociales y escribió: “Gracias Claudio Poggi por invitar a Fátima a cantar en tienda Lecla”. Porque no fue solo una canción: fue una invitación, una puerta abierta.
Con su micrófono en mano y sus pistas listas, Fátima desplegó su repertorio para todos los sanrafaelinos que pasaban por allí. Algunos se quedaron, otros miraron de reojo, otros aplaudieron. Pero todos, de alguna manera, fueron testigos de algo más grande que un tema musical: una escena de inclusión real, de esas que no se relatan, se viven.







