Un chico de 15 años vivió una verdadera pesadilla la madrugada de este miércoles durante un asalto en su casa de Godoy Cruz.
Los autores ataron a sus padres y lo tomaron por la fuerza para recorrer la vivienda. Escaparon con un botín millonario.
Fuentes policiales indicaron que el hecho se registró alrededor de las 0.30 cuando las víctimas se encontraban durmiendo en su casa de calle Alvear al 200.
Los malvivientes lograron acceder al inmueble a través de una puerta del sector trasero, que se encontraba sin medidas de seguridad. Acto seguido, se dirigieron hasta la habitación matrimonial, donde sorprendieron al hombre y a la mujer, de 60 y 57 años.
El propietario se resistió al accionar de los maleantes y forcejeó con uno de ellos, quien portaba un arma de fuego que parecía ser una réplica. Pese a eso, el hombre y su esposa fueron reducidos y maniatados, de acuerdo con la información.
Acto seguido, los autores fueron hasta la habitación del hijo y lo tomaron por la fuerza, utilizándolo para recorrer cada rincón de la casa en busca de dinero y pertenencias de valor.
Mientras registraban la propiedad, el padre del adolescente les confesó que tenía dinero guardado en el baño, con intenciones de que liberaran a su hijo y se retiraran del lugar.
Fue así que los malvivientes dieron con 15 mil dólares, 200 euros (divisas extranjeras con un valor de unos $3.100.000 al cambio blue actual) y 100 mil pesos en efectivo.
Asimismo, sustrajeron un televisor LED, una computadora de escritorio, un monitor, un teclado, dos celulares (Samsung A31 y A21) y algunos relojes, detallaron las fuentes.
Una vez que tuvieron el botín en su poder, los asaltantes escaparon a través del ingreso por el cual entraron y luego escalaron una medianera de unos dos metros de alto, que colinda con un descampado de la Bodega Arizu.
Tras tomar conocimiento las autoridades sobre el hecho, trabajó personal de la Unidad Investigativa Departamental Godoy Cruz (UID) y las víctimas revelaron que los delincuentes utilizaban guantes, por lo que no se solicitaron las labores de la Policía Científica en la escena.
Fuente: El Sol







