Más allá de que la crisis económica afecta a los productores, el mercado del ajo se mantiene estable. Históricamente, nuestra provincia produce cerca del 90 % de los ajos que la Argentina exporta, siendo el tercer exportador a nivel mundial. Se exporta en caja, consolidándose como la segunda exportación después del vino en el sector agroindustrial de la provincia. En promedio, la exportación ronda el 65% del total de lo producido por Mendoza y el mercado interno (consumo directo e industria) absorbe el 24% y el 13% restante se destina a semilla, la cual es la base de la temporada siguiente. Las mayores exportaciones tienen como destino Brasil.
«En Mendoza, desde hace algunos años, la producción de ajo se viene manteniendo estable y esta temporada no es la excepción. Estamos bastante cerca de comenzar la cosecha. La misma arranca a fines de octubre y se extiende hasta diciembre. Se trata de un sector muy pujante y de una actividad muy reconocida a nivel internacional», explicó a FM Vos 94.5 Maximiliano Di Cesare, gerente general de la Asociación de Productores, Empacadores y Exportadores de Ajos de Mendoza.
«Si bien esta industria no escapa a la realidad económica del país, estamos ante un segmento que siempre marcha hacia adelante. El ajo es la hortaliza emblema de la provincia. Es un producto netamente de exportación, solamente un porcentaje menor se destina al consumo interno. En el mercado externo competimos con países muy fuertes como China o España», añadió.
En ese sentido, destacó el posicionamiento a nivel mundial del producto mendocino. «Actualmente, estamos disputando la tercera posición de exportación en todo el mundo. Por ello, nos parece necesario que se debe avanzar con desregulaciones que incentiven la reducción de la burocracia, puesto que esto último repercute negativamente en la dinámica comercial del producto», argumentó Di Cesare.
«Durante la temporada pasada, China tuvo problemas climáticos importantes que afectaron una parte de su producción. Una situación similar ocurrió en España. Esos factores, sin lugar a dudas, nos han beneficiado. De todas formas, y más allá de estas circunstancias, creemos que la clave pasa por hacernos fuertes en la competencia de los mercados. No podemos estar pendientes de que lo está sucediendo en otros países para que a nosotros nos vaya mejor», manifestó.
En esa misma línea, sostuvo que es necesario que se implementen políticas de desarrollo que propicien mejores condiciones de competencia. «Podemos y debemos ser más competitivos. Sobre este sector productivo recae una carga burocrática bastante importante a nivel municipal, provincial y nacional. Todo esto nos perjudica enormemente a la hora de salir a competir contra las naciones que mencioné anteriormente. Es realmente una pena que esto sea así. Mendoza tiene mucha tradición y conocimiento en la producción del ajo. El producto mendocino es bueno por excelencia. Además, la provincia tiene óptimas condiciones de suelo y agua para poder producirlo», remarcó.
«Hay muchos obstáculos que son increíbles. Para poder implementar los sistemas de riego presurizado hay que hacer una infinidad de trámites en las municipalidades. La burocracia termina atentando contra las inversiones. Estamos hablando de optimizar los recursos, es decir, de hacer un uso eficiente del agua», destacó el gerente general de la Asociación de Productores, Empacadores y Exportadores de Ajos de Mendoza.
Al cierre de la entrevista, contó cuáles son las expectativas que tienen los productores de cara al futuro inmediato. «Tenemos una cantidad de superficie cultivada que no se modificó sustancialmente. Pienso que vamos a tener una cosecha normal o habitual en comparación a los dos últimos años. Durante esta temporada, lo que sucede es que todos los países productores de ajo del hemisferio norte han tenido una cosecha plena. Ya hay un excedente de ajo en el mercado. Esto puede llevar el valor del producto hacia bajo. De igual manera, como siempre, estamos expectantes», finalizó.







