La producción de las pymes industriales cayó 10,8% en agosto 2020 frente a igual mes del año pasado. Las industrias trabajaron en agosto con una capacidad instalada de 62,6%, el mayor nivel desde que se instaló la cuarentena.
La mayor flexibilización de la cuarentena, el leve repunte del consumo y los mayores controles a las importaciones están permitiendo acelerar el proceso de recuperación del sector manufacturero. Igual, las tasas de caídas continúan siendo profundas.
Los números son peores si se miran los primeros ocho meses del año, lapso en el que la industria pyme acumula una baja anual de 20,8%.
El rubro con mayor caída anual fue calzado y marroquinería, que continuó con caídas muy profundas (-38,1%), mostrando las dificultades que viene teniendo este sector para competir en el mercado local y el consumo postergado. Se destacó el cierre de varias fábricas, que en algunos casos se reconvirtieron a otros rubros, y la cantidad de personal mayor de edad, limitado en sus posibilidades de trabajar, lo que obliga al sector a mantenerse con altos niveles de capacidad ociosa.
Los datos surgen de la Encuesta Mensual Industrial de CAME entre 300 industrias pymes de todo el país.
En Alimentos y bebidas la baja anual fue de 8,9%, con mucha disparidad entre empresas y rubros. Según los empresarios consultados, la rentabilidad todavía se encuentra muy afectada, incluso para las empresas que están creciendo.
El sector Indumentaria y textil, que siempre es una referencia por su rol de contención social que también tiene, desaceleró su tasa de caída (-22,5%), aunque la caída continuará en tanto no se recupera el consumo interno, ya que está muy ligado a esa demanda. Ayudan el menor ingreso de importaciones, pero no mucho más.
Productos de metal, maquinarias y equipos cayeron 19,0% anual en el mes, que se explica claramente por las menores inversiones en bienes de capital de todos los sectores industriales. También las pocas industrias exportadoras vieron frenados sus envíos al mundo por la menor demanda mundial.







