por Enrique Mario Barrera
La geografía sanrafaelina presenta lugares sorprendente en todo su territorio. Pero hay uno que vale la pena preservar por ser un lugar estratégico y con mucho futuro turístico, me refiero a la Quebrada Pintada, la que es un paso horizontal que divide al Cordón Geomorfológico de San Rafael en dos, hacia el este encontramos la Cuesta de Los Terneros y sigue hasta formar el Cañón del Atuel; hacia el oeste se hace presente la Sierra Pintada, como sabemos, ambos tramos presentan lugares de interés paisajístico, de aventuras y de historia del rico pasado departamental que vale la pena disfrutar. Teniendo en cuenta que parte del terreno es federal y otra gran parte es privado.
Pero, en esta oportunidad nos centramos en todo lo que ofrece la quebrada y para eso comenzamos el recorrido en el punto de la Ruta Provincial N° 191 y lo que era su intersección con las vías del ferrocarril en el ramal que unía a la estación central de San Rafael con la ciudad de Malargüe de gran movimiento desde la década del 40 del Siglo XX y hasta mediados de su década del 90 donde dejó de funcionar. Nos dirigimos hacia el sur sobre la traza del ferrocarril teniendo a la derecha el cauce seco de un gran arroyo por el que circula agua solo cuando llueve y su caudal se vuelve importante; es por ello que a los 700 mts de nuestro inicio nos encontramos con lo que queda de un puente ferroviario que permitía el paso del tren con seguridad. Del puente quedan las largas vigas de carga unidas por travesaños sobre los que tenía los durmientes y los rieles de rigor y que hoy están ausentes.
El entorno es maravilloso, la flora nativa se hace presente con jarilla, pencas, tomillos que se extienden por las laderas que enriquecen el recorrido. Hacia uno y otro lado aparecen cañadones que muestran por dentro las estribaciones tanto de la Cuesta de Los Terneros como la Sierra Pintada.

Mientras seguimos el camino tratando de comenzar a marcar un sendero que vaya paralelo a las vías dentro del espacio de terreno federal que constituye el terraplén y 15 mts a cada lado de la línea férrea vemos la ausencia de rieles y durmientes en algunos tramos debido a la acción del vandalismo ejercido por inescrupulosos que desprecian los bienes del estado, que al fin de cuentas es nuestro patrimonio y que debemos cuidar a cada momento.
Ya a 8 kms hacia el sur de nuestro inicio comenzamos a divisar el Túnel ferroviario cuya presencia es imponente.
Avanzando pasamos por un desfiladero corto y tenemos el valle propio de la quebrada donde se ve a unos 300 mts la notoria arboleda en la que se ubica la Escuela N° 1 643 La Pintada, que estuvo en actividad hasta hace unos años y se muestra rodeada de un entorno natural sorprendente, árboles de gran tamaño y una vega con su piso alfombrado que invita al descanso y la meditación. Cerca de allí un pequeño arroyo trae el agua desde alguna vertiente próxima.
Desde las vías se ve el campo nativo y a lo lejos la presencia de puestos de crianceros que quedan en la zona, avanzando 2 kms se divisan las edificaciones de la Estación del ferrocarril Los Terneros cuyos 5 edificios se mantienen en pie en buen estado cuidados por quienes habitan el lugar y han conformado lo que se denomina informalmente Paraje Los Terneros. Es un lugar muy interesante, tiene 3 juegos de vías, hay un vagón tanque y otro de cargas junto a un antiguo carro de zorra ferroviaria que dan la imagen de un museo o plaza ferroviaria, todo rodeado de vegetación autóctona.
Desde allí 6 kms de vías se pierden en el horizonte en un paisaje con vegetación achaparrada que se mantiene firme a pesar de los tiempos secos que deben enfrentar. Chivos y caballos alimentándose completan la vista de escenas naturales que nos da la notable Quebrada Pintada.
16 kms en total del recorrido que terminan en la intersección de la línea férrea con la Ruta Nacional 144 al sur de la cuesta. Es un camino casi plano en un entorno panorámico con continuas vistas sorprendentes que hace ameno su recorrido e invita a volver para el tan necesario contacto con la naturaleza.
El conflicto:
Esos 16 kms de antiguas vías del ferrocarril abandonadas a su suerte van desapareciendo, su recorrido es absolutamente por terreno federal, permite cruzar la cuesta en forma plana; hace más de 10 años se pedía construir allí la “Variante Baja de Los Terneros” para que el transporte de cargas y de pasajeros evitara la Cuesta y nada se hizo; como esa idea fracasó se solicitó hacer un camino secundario de emergencias para auxiliar a los pobladores del sur provincial en caso de ser necesario y nada; ante el silencio a esa propuesta se sugirió hacer un camino para el esparcimiento donde el senderismo permitiera disfrutar los bellos paisajes de la Quebrada Pintada y tampoco, hoy vemos el conflicto en el que se encuentran quienes circulan en motos con quienes habitan ese paso y realizan actividades de crianceros o minería porque usan huellas que se encuentran en propiedades privadas con los riesgos que conlleva, pudiendo tener un sendero sobre terreno federal que no altere la actividad de la quebrada y el paraje que allí se ubica.
El precario camino que lleva desde la tranquera ubicada en RN 144 donde termina la bajada sur de la cuesta y pasa cerca del Paraje formado en la estación ferroviaria abandonada y llega a lo que era la Escuela La Pintada y que es utilizado por quienes habitan la zona también lo usan quienes hacen aventura en motos, bicicross y hasta en 4 x 4 representando un riesgo notable porque esa actividad “no es compatible” con el tránsito de la zona que realiza minería o actividad de cría de ganado y además al ser terreno privado hay animales sueltos por el lugar.
Hasta ahora debemos agradecer que no ha habido desgracia alguna pero es hora que se preste atención a ello porque no es bueno seguir tentando a la suerte.



