El conflicto universitario volvió a escalar en la Ciudad de Buenos Aires. Luego de que el Colegio Nacional Buenos Aires levantara temporalmente la toma, los estudiantes retomaron la medida de fuerza durante la noche del jueves, apenas finalizó el turno vespertino. La decisión llegó después de que la Universidad de Buenos Aires estableciera nuevas normas para garantizar la seguridad de los alumnos durante las protestas.
La rectora del establecimiento, Valeria Bergman, confirmó oficialmente la reanudación de la ocupación y aseguró que se cumplirán las disposiciones aprobadas por el Consejo Superior de la UBA. Entre las medidas, se dispuso la presencia permanente de autoridades y docentes mientras haya estudiantes dentro del edificio fuera del horario habitual de clases.
La resolución, publicada el miércoles bajo el número “RESCS-2026-730-E-UBA-REC”, facultó a la Secretaría de Educación Media a garantizar la supervisión en los colegios preuniversitarios mientras continúen las protestas estudiantiles. Además, se estableció que las familias deberán ser informadas sobre la evolución del conflicto y que se readecuarán los calendarios académicos para recuperar los días perdidos.
En ese contexto, la rectoría del Nacional Buenos Aires anunció la suspensión de todas las actividades académicas, administrativas y extracurriculares hasta que se normalice la situación interna. También pidió a madres, padres y tutores que reflexionen junto a sus hijos sobre los riesgos y responsabilidades de este tipo de medidas.
El reclamo por el financiamiento universitario sigue creciendo
La toma de los colegios comenzó esta semana como parte de un reclamo más amplio por la falta de aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario. Aunque la norma fue promulgada en octubre de 2025, su implementación permanece frenada por una decisión judicial, mientras el Gobierno impulsa un proyecto alternativo en el Congreso.
Desde el Centro de Estudiantes del Nacional Buenos Aires señalaron que la protesta busca “visibilizar la crisis y defender la educación pública”. Según explicaron, las asambleas estudiantiles definirán diariamente la continuidad de la toma.
La situación también afecta a la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini, que confirmó la suspensión total de actividades para este viernes en todos sus turnos. Ambos colegios dependen directamente de la UBA y forman parte del conflicto universitario que se intensificó durante los últimos meses.
Uno de los puntos centrales del reclamo tiene que ver con la situación salarial de los docentes. Según denuncian sindicatos y referentes educativos, los trabajadores de los colegios preuniversitarios perdieron poder adquisitivo frente a otros sectores del sistema educativo porteño.
El ex rector del Nacional Buenos Aires, Gustavo Zorzoli, afirmó que actualmente los docentes de esas instituciones cobran un 30% menos que los de las escuelas comunes de la Ciudad de Buenos Aires. Además, advirtió que muchos profesores abandonan el sistema público para migrar al sector privado.
En paralelo, la Federación de Docentes de las Universidades convocó a un paro nacional de 24 horas para este viernes, con adhesión de Conadu y Conadu Histórica. Los gremios aseguran que los salarios universitarios perdieron más del 50% de su poder adquisitivo desde el inicio de la gestión de Javier Milei.







