Ayer se cumplieron siete años de la peor tragedia vial que haya vivido San Rafael. El domingo 25 de junio de 2017 un colectivo que no se encontraba en condiciones de circular volcó en la Cuesta de los Terneros, dejando la luctuosa cifra de 15 personas muertas, la mayoría de ellas adolescentes del instituto de danzas bonaerense «Soul Dance» que habían ido a pasar –vaya la paradoja- un día de alegría en Las Leñas.
Las causas civiles en pos de lograr un eventual resarcimiento económico a las familias de las víctimas continúan su camino. En la faceta penal, la Justicia determinó originalmente que la acción se encontraba extinta por la muerte de quien supuestamente manejaba el colectivo ese día, Jorge Damián Pinelli. Sin embargo, luego la causa cambió y en abril de 2021 la justicia local decidió ampliar la imputación contra Marcia Villagra -en su carácter de encargada de la empresa y propietaria del vehículo- y de Jorge Pinelli -en su carácter de chofer encargado de la conducción del rodado junto a su hijo fallecido en el siniestro- quienes ahora están acusados de los delitos de homicidio simple con dolo eventual en 15 hechos, lesiones con dolo eventual en 14 hechos y lesiones leves con dolo eventual en 24 hechos, todos en concurso ideal. Además, ahora surgió la posibilidad de que su responsabilidad penal sea dirimida por un jurado popular local.
Poco después del hecho luctuoso supimos –con estupor e indignación- que la empresa de los Pinelli seguía recorriendo las rutas argentinas con sus vehículos fuera de regla y arriesgando a más personas. Y nadie los controlaba. También vimos cómo los controles policiales y administrativos en la zona del desastre se fueron espaciando en el tiempo y, más allá de algunas atendibles razones que aducen sus responsables, no dejan de generar la impresión de que los mecanismos de cuidado solo se ponen en marcha cuando una tragedia nos toca con sus pavorosas manos.
Las víctimas del vuelco más triste que tienen las rutas locales son recordadas en aquel lugar con una curva que lleva su nombre y un memorial que fue inaugurado ayer. Quizás el intentar mejorar nuestras conductas viales y realizar todos –Estado y ciudadanos- mayores y mejores aportes para evitar nuevas tragedias sea el mejor homenaje que se les pueda rendir.




