La reciente decisión del gobierno nacional de eliminar los aportes compulsivos de empresas a cámaras sectoriales ha generado un debate entre distintas entidades. En este contexto, la Unión Comercial e Industrial de Mendoza (UCIM) ha expresado su preocupación por los alcances de esta medida.
En una entrevista con FM Vos 94.5, Walter Carvalho, gerente general de la UCIM, explicó los motivos del cuestionamiento de la entidad. «El programa INACAP, que viene desde 2008, hace que la parte patronal haga un aporte por cada empleado contratado, el cual es el 0,5% del sueldo menor de la escala de comercio. Ese aporte va destinado a un fondo que lo administran dos entidades de cúpula a nivel nacional: la Confederación Argentina de la Mediana Empresa y la Cámara Argentina de Comercio. Nosotros estamos asociados a esa última institución. Esos fondos se federalizan a través de actividades como capacitación y todo lo vinculado al mejoramiento de la actividad gremial empresaria», explicó Walter Carvalho al inicio de la nota.
En ese sentido, expresó su temor de que la voluntariedad de los aportes genere una disminución significativa en los fondos destinados a capacitación y actividades gremiales. «La experiencia nos dice que, si estos aportes no son de tipo compulsivo, van a disminuir totalmente», advirtió.
Posteriormente, Carvalho destacó la importancia de estos fondos para financiar capacitaciones gratuitas que benefician no solo al sector del comercio y los servicios, sino a la sociedad en general. «Particularmente en la UCIM venimos participando de ese programa desde hace años. De hecho, desde 2017 hemos capacitado a más de 80.000 personas. Todo de forma gratuita», resaltó.
Otro aspecto que preocupa a la UCIM es el impacto en el financiamiento de la actividad gremial empresaria, que se dedica a defender los intereses de las empresas. «La disminución de esto va a impactar en el financiamiento de esta actividad, que es muy importante para el sector privado. La actividad gremial empresaria va a disminuir, para no decir que con el tiempo va a desaparecer», manifestó Carvalho.
«La intención del gobierno de achicar costos para mejorar la competitividad es loable, pero puede producir un daño colateral en la sociedad. Las entidades que estamos involucradas son instituciones sin fines de lucro y uno de sus compromisos sociales es este, a través de la capacitación», destacó.
A pesar de la preocupación, Carvalho expresó su esperanza de que el voluntarismo del empresariado pueda sostener este tipo de actividades. «Esperemos que el voluntarismo del empresariado pueda llegar a sostener todo este tipo de actividades. Lo ideal es que las empresas sigan aportando, porque se trata de una labor muy abarcativa e integral. Queremos que la gente diga teniendo acceso a la formación», cerró.






