Un proyecto nacido de la curiosidad personal por la naturaleza mendocina dio un paso clave para asegurar su continuidad y proyección científica. Se trata de Flora Mendocina, un catálogo digital de especies vegetales de la provincia que, desde 2024, pasó a ser gestionado por un equipo académico integrado por la UTN Regional San Rafael, institutos del CONICET y la Universidad Nacional de Cuyo.
La iniciativa fue creada en 2004 por Ítalo Specogna, oriundo de Tres Porteñas, quien de manera autodidacta comenzó a relevar y fotografiar la flora regional con su primera cámara digital.
Ante la falta de recursos accesibles en internet, decidió desarrollar un sitio pensado para acercar información sencilla y visual a personas sin formación científica, pero interesadas en conocer e identificar plantas del entorno. Con el tiempo, el proyecto creció a partir de lecturas, consultas con especialistas y el aporte de voluntarios.

En 2008 se sumó el ingeniero agrónomo Diego Cabral, por entonces profesional del INTA Rama Caída, y juntos consolidaron un catálogo que durante años se sostuvo con recursos propios y un fuerte compromiso personal. La web se convirtió en una referencia frecuente para la identificación de especies nativas y también foráneas presentes en Mendoza.
UN PROYECTO EN CRECIMIENTO
Con el paso del tiempo, sus impulsores advirtieron que la dimensión alcanzada requería una estructura técnica y académica más sólida para garantizar actualización y permanencia. En ese marco, el Instituto de Evolución, Ecología Histórica y Ambiente (IDEVEA, CONICET-UTN) y el Instituto Argentino de Investigaciones de Zonas Áridas (IADIZA, CONICET-Gobierno de Mendoza-UNCuyo) evaluaron la propuesta y decidieron acompañarla.

A veinte años de su nacimiento, Flora Mendocina inició una nueva etapa institucional: el sitio ahora está alojado en floramendocina.frsr.utn.edu.ar y será administrado por un equipo que se encargará de actualizar y ampliar periódicamente sus contenidos.
Si bien conserva el formato original y la información acumulada, se proyecta una renovación integral del diseño y la actualización de datos según los avances del conocimiento científico.







