Entre noviembre de 2023 y abril de este año, la cantidad de empleadores se redujo en 7.860 casos. Y a menor cantidad de «patronales» menor número de trabajadores. Así surge del informe sobre destrucción de empleo y cierre de empresas que realizó el Centro de Estudios Cepa apoyándose en la estadística de la Superintendencia de Riesgos de Trabajo.
El estudio de Cepa dice que si se analiza la reducción de casos de empleadores, se observa que los principales afectados, en estos primeros cinco meses de la gestión de Milei, son las empresas de hasta 500 trabajadores, con el 99,5% del total de los casos.
En ese sector, fundamental para la economía y, por tanto, para el humor social de los argentinos, los datos son tan objetivos como preocupantes: hay 7.860 empresas menos y, entre despidos y suspensiones, 177.657 trabajadores han visto perjudicados sus empleos. Al mismo tiempo, si se desagregan los datos entre despidos y suspensiones, encontramos que en mayor medida se trata de despidos (167.205) y en menor medida licencias, retiros voluntarios y suspensiones (10.452). Y dentro de los despidos la mayoría (166.870) no tiene como causal el cierre de la sucursal o empresa, sino la reducción de personal: sólo el 0,2% de los casos (335) son por motivo de cierre.
El presidente Milei pronosticó una recuperación en «V». Luego sus colaboradores fueron modificando el vaticinio. Como sea, recuperar lo que se perdió llevará tiempo, ningún rebote por muy fuerte que sea hará volver las cosas al lugar donde estaban. Y con la administración de Fernández ya estaban bastante mal.
Los funcionarios de la administración mileísta dicen que la caída concluyó en mayo, es decir: se tocó el piso, y que a partir de junio comenzó una leve recuperación en algunos sectores puntuales. Sin embargo, la impresión generalizada es que no hay mejoría y que de rebote hay bastante poco.




