La crisis que enfrenta el consumo en Argentina cada vez se torna más problemática. Si hay algo que caracteriza al consumo de estos primeros meses de 2024 es la dificultad para encontrar a un negocio vinculado al mercado interno que pueda mostrar números positivos.
En este caso, uno de los rubros que sigue sin levantar cabeza es el de ventas de productos informáticos y tecnológicos.
«Tras la devaluación de diciembre, hubo una corrección de los precios hacia arriba de todas las listas de los productos tecnológicos. En ese entonces, y más allá de esas circunstancias, el aumento fue desmedido. Por ello, ahora el valor de muchos productos se está volviendo a acomodar. También, el impacto de la recesión hizo su parte para que los valores retrocedan», dijo ante los micrófonos de FM Vos 94.5 Juan Pablo Raimondo, integrante de la Cámara de Informáticos de Mendoza.
«La baja en la venta ha sido notoria en todas las líneas de productos e insumos. Por otra parte, nuestros precios relativos han quedado sumamente altos con relación al de los países limítrofes. Se volvió a la vieja época de tours de compras de tecnología a Chile», añadió.
En ese contexto, explicó a qué se debe la amplia brecha en precios con respecto al país transandino. «En Argentina hay un alto componente impositivo y no se acompaña verdaderamente al sector con políticas de protección sobre los productos que se fabrican o ensamblan en el país. Hay que hacer toda una revisión de las estrategias y modelos comerciales. Además, la cadena de distribución en Argentina es excesivamente extensa. «Hay muchos intermediarios que acaban incidiendo en el precio final del producto», aseveró Raimondo.
«El problema de Argentina es que no tiene políticas que se sostengan a través del tiempo. Muchas empresas apostaron no solamente a ensamblar en el país, sino que también habían adquirido maquinarias para desarrollar la producción de microtecnología. Ante la apertura de las importaciones toda esa inversión no la pudieron amortizar. De hecho, esas fábricas pararon su producción. Son plantas pequeñas que no pueden competir con una empresa gigante de China que tiene años de trayectoria. Los vaivenes de las decisiones políticas influyen directamente sobre el sector», fundamentó.
En esa misma línea, sostuvo que el Estado debe proteger a la industria nacional. «Los emprendimientos precisan de estabilidad económica y de cierto proteccionismo para desarrollarse. Todo el mundo alaba y considera los relojes suizos como los mejores, pero para tener esa reputación Suiza implementó durante muchísimos años políticas de incentivación sobre ese rubro. Hay que buscar el rumbo y focalizarse en poner en marcha a un sector sano y productivo. No se acompaña con una política de Estado. Hoy en Mendoza se sufren las consecuencias del boom de las compras en Chile», remarcó.
Finalmente, Juan Pablo Raimondo sostuvo que el problema de la importación de insumos generó problemas en el sector, pero no hubo desabastecimiento durante el gobierno de Alberto Fernández. “Se registraron inconvenientes, pero no de una gran magnitud. Ese déficit de los ingresos en los insumos importados todavía se mantiene, ya que hasta el momento no hubo grandes cambios. El tema del acceso a las importaciones sigue igual, no se solucionó. Hasta ahora no existe un cambio macroeconómico que permita el ingreso de los insumos importados de forma regular», concluyó.







