Desde la fuerte tormenta que afectó al Cañón del Atuel el sistema eléctrico del Sur Mendocino se encuentra en una situación delicada, algo que se profundiza en los días donde se registran temperaturas extremas.
El aumento del consumo eléctrico durante una ola de calor y la salida de funcionamiento de dos de las cuatro centrales hidroeléctricas del sistema Nihuiles ponen a la región en una situación frágil.

Esta combinación de factores complica el panorama energético y se prevé que afecte el suministro durante más de seis meses. En ese período la región no estará exenta de apagones, que -incluso- podrían ser prolongados.
Hay que recordar que la tormenta afectó severamente a las centrales eléctricas 2 y 3, por lo que sólo se está recibiendo energía de las centrales Nihuil 1 y Nihuil 4.
En este marco se destaca la importancia de generar conciencia sobre el consumo responsable de energía en los departamentos sureños para mitigar posibles “colapsos” en el sistema.

Días atrás se llevó a cabo una reunión en el vecino departamento de General Alvear y desde la prestadora Cecsagal reconocieron que no hay información precisa sobre la fecha en que se podrá volver a la normalidad.
“Las centrales están bastante dañadas y no se sabe cuánto tiempo llevará la reparación”, afirmó ante la prensa del vecino departamento el Gerente Técnico de la empresa, Mauricio Iboldi







