En los primeros días de junio, las ventas minoristas habían caído en la provincia un 25% en comparación con el año pasado. Sin embargo, como el brote de Covid-19 hizo que se volvieran a implementar las salidas por DNI el jueves previo a la celebración del Día del Padre, se observó un descenso en unidades del 35% con respecto a la misma fecha de 2019.
Adolfo Brennan, vicepresidente de la Federación Económica de Mendoza, señaló que esta merma en las compras para agasajar a los padres muestra que la facturación tiene una relación directa con la circulación de las personas. También, el hecho de que, de a poco, en los primeros días del mes, se había empezado a ver una recuperación en las ventas.
Los regalos más elegidos por los compradores fueron de indumentaria, accesorios y perfumería. En cambio, el rubro más perjudicado fue el de electrónica, por las dificultades para conseguir mercadería y que los negocios han ido agotando el stock.
La FEM aportó los resultados del relevamiento a los que recabó la CAME (Confederación Argentina de la Mediana Empresa), que arrojó que las cantidades vendidas por los comercios minoristas por el Día del Padre cayeron 44,2% frente a igual fecha del año pasado. Es decir, que Mendoza tuvo un mejor comportamiento porque todos los negocios –incluidos los centros comerciales- están abiertos.
Desde la CAME indicaron que predominó la austeridad por la incertidumbre de muchas personas que ven peligrar sus fuentes laborales ante la recesión económica. Y agregaron que en todos los rubros hubo poca variedad de productos, por algunos problemas de abastecimiento, y que fue más notorio en celulares y artículos electrónicos.
Fuente: Los Andes







