La actividad de la construcción creció 8% mensual en julio y sumó, de esta manera, su cuarta mejora consecutiva. Aun así, permaneció más de 20% por debajo del nivel de noviembre, antes de que Milei asumiera como presidente de la Argentina.
Con este último dato publicado el lunes, el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) del INDEC alcanzó su mejor marca desde febrero, aunque todavía sigue un 21,5% detrás del valor previo a la devaluación de diciembre. Asimismo, pese al repunte reciente, la construcción acumuló un derrumbe del 30,9% en los primeros siete meses de 2024.
Según especialistas, el panorama para los próximos meses no es mucho más alentador, la mayoría de las firmas sostiene que la actividad no crecerá significativamente porque la economía en su conjunto seguirá deprimida.
«Siempre desde el sector pyme primero se intenta ver la mitad del vaso lleno. En este caso, el dato del INDEC es escueto pero positivo. Se trata de una cifra intermensual, eso significa que esta es la cuarta mejora consecutiva. Si bien hubo una recuperación progresiva, todavía sigue un 21,5% detrás del valor de noviembre del año pasado. La obra pública nacional sigue parada en un elevadísimo porcentaje, por encima del 95%», manifestó a FM Vos 94.5 el presidente de la Confederación de Pymes Constructoras, Gerardo Fernández.
«Por otra parte, se continúa con el incumplimiento de los contratos vigentes y no se pagan las facturas emitidas. Aunque esa situación el Estado nacional no la ha modificado, algunas provincias les han prometido a las empresas que les van a pagar ellas los contratos. Las provincias les están pidiendo a las constructoras que retomen los trabajos. Eso es lo que está sucediendo en el ámbito público. En lo que respecta al sector privado, hay muchas consultas, se piden los presupuestos, pero no hay un gran dinamismo. La demanda del crédito es prudente, para mucha gente todavía las tasas de interés están un poco altas», observó.
«El crédito hipotecario para compra o reparación todavía no está funcionando como debería. Hay un tema que no es menor, si uno compara el valor histórico (en dólares) de la construcción del metro cuadrado, este valor en el presente está hasta un 50 % por encima de la media. Por este motivo, muchos están retrasando las inversiones», aseguró Martínez.
Después de dar esa apreciación, explicó cuáles son los motivos de esta suba. «Por lo general, las compañías que realizan grandes inversiones tienen un gabinete de asesores financieros. A fines del año pasado, la mayoría de estos consultores preveían un dólar a dos mil pesos. Entonces, hubo muchos generadores de precios que se adelantaron ante una supuesta inflación. Lo que sucedió es que los comercios se stockearon a ese valor. Aquel comercio que compró mercadería en diciembre al valor de un dólar a dos mil pesos, hoy no quiere vender esa mercadería a un dólar a mil cien pesos. Piensan que están perdiendo, en Argentina está todo caro en dólares y el rubro de la construcción no es la excepción», argumentó.
En ese mismo sentido, analizó la evolución de los precios de los materiales para la construcción. «Lo que pasó es que después de esa decisión de stockearse, se determinó no continuar con el circuito de los aumentos. Esto fue por la caída en la demanda. Ahora bien, los comercios del rubro alegan que el último mes hubo un aumento inferior a la inflación. Eso no es así, no es que bajen los precios de los productos, sino que la inflación los va alcanzando. La mayoría de los precios tenían un valor distorsionado, por eso que pierdan el 1 o 2 % por debajo de la inflación no es para nada significativo», razonó el titular de la Confederación de Pymes Constructoras.
«Toda la economía argentina ha quedado desfasada en lo que respecta al valor en dólares. Se pueden comprar productos de mejorar calidad en Chile y a mitad de precio. Eso es lo que sucede con la ropa y demás insumos. No es que está cara en precio dólar la bolsa del cemento, sino toda la economía del país. En Argentina, una válvula sale 320 dólares y en el país vecino cuesta 120 dólares. Hay 200 dólares de diferencia. Así pasa con la mayoría de los insumos», agregó al final de la entrevista.







