Los abuelos maternos de Agostina Vega volvieron a brindar declaraciones públicas y señalaron con dureza la conducta de Osvaldo Fassetta la mañana en que su nieta desapareció. Miguel y Elizabeth relataron que conocieron a ese hombre el domingo siguiente a la ausencia de la adolescente y que su presencia generó dudas desde el primer momento.
Osvaldo Fassetta, que fue detenido como segundo imputado, está acusado de encubrimiento agravado y, según la pesquisa, convivió durante alrededor de un mes en la misma vivienda que Claudio Barrelier, principal sospechoso del femicidio. Los abuelos repasaron el itinerario de ese día y detallaron pasos que los llevaron a desconfiar de su relato.
La presencia que inquietó a la familia
En el relato, contaron que los mensajes comenzaron de madrugada: Melisa escribía desde la una y media y, según la familia, él dio explicaciones hasta que a las cinco apareció en la casa. También relataron que acompañó a la madre a radicar la denuncia y que estuvo cuando surgió el dato del remisero.

Los abuelos describieron un gesto que los inquietó: en un momento lo llamaron afuera de la casa y le preguntaron quién era y por dónde habían buscado a Agostina. Aseguraron que “él estaba muy nervioso y con una voz muy particular”. También pidieron a su cuñada sacar una foto a escondidas para identificarlo.
El estado de Melisa
Sobre Melisa Heredia, los abuelos dijeron que su salud física está estable pero que “psicológicamente no está bien”. Señalaron que pudo estar en el sepelio, aunque sigue en shock. “Ella habla como que mi nieta va a volver, la sigue esperando, cree que va a volver en cualquier momento. Su situación está muy complicada”.
Además, defendieron a Melisa frente a las acusaciones en redes sociales y reclamaron respeto. “Mi hija está re mal porque le sacaron la hija. Dejen de hablar pavadas porque en las redes es una masacre contra mi hija”, dijeron con dureza. Y aclararon: “No tenemos nada que esconder ni Melisa tiene nada para esconder”.
Fuente: Radio Mitre







