Este martes informamos sobre una serie de allanamientos ocurridos el fin de semana en San Rafael, vinculados a una causa por narcotráfico que tenía implicados a los hermanos Marcos Forconi y Guido Forconi, ambos condenados por el recordado asesinato de Roxana Toledo, durante un asalto ocurrido en Alberdi y Balcarce en abril de 2015.
Según pudo saber Diario San Rafael, los hermanos Forconi están bajo la lupa de la justicia y señalados como “cabecillas” de una banda dedicada a comercializar estupefacientes, tanto en el interior de la cárcel, donde ambos están alojados, como en el mercado externo.
La pesquisa, que lleva medio año, incluyó un importante secuestro de cocaína hace un mes, en una propiedad de Pueblo Diamante. Las tareas investigativas ligaron esa incautación con lo que se había pergeñado puertas adentro de la penitenciaría de avenida Mitre, donde a través de cómplices (la mayoría parejas), los reos recibían droga y la vendían entre los internos. Asimismo, tenían conexiones externas que realizaban la misma actividad, siempre bajo la supervisión de los Forconi, cuyo domicilio fue allanado durante el fin de semana, junto a otra decena de propiedades, incluso la cárcel local.
Como consecuencia de los allanamientos del fin de semana, este martes hubo un verdadero desfile de imputados en el Juzgado Federal, donde se dictaron prisiones preventivas mientras la investigación avanza hacia su resolución. En principio, son 21 los imputados, entre ellos los hermanos Forconi, quienes a su vez serán trasladados a la unidad penitenciaria Almafuerte, en Cacheuta, Luján de Cuyo, para “descontaminar” el interior de la cárcel sanrafaelina, donde se llevaban adelante las maniobras delictivas.

Además de los Forconi, hay imputadas varias mujeres, quienes en sus partes íntimas habrían logrado ingresar estupefacientes a la penitenciaría, los que después eran comercializados en su interior.







