Maira Zalazar padece síndrome de Usher y necesita con urgencia dos implantes cocleares. Mientras espera una respuesta de la obra social, su familia inició una campaña solidaria para afrontar los gastos que demanda el tratamiento.
A través de las redes sociales, Maira decidió hacer pública la situación que atraviesa. Tiene 29 años y fue diagnosticada con hipoacusia neurosensorial bilateral severa a profunda, asociada al síndrome de Usher.
Los audífonos que utilizó durante años dejaron de ser efectivos y hoy los especialistas coinciden en que los implantes cocleares representan su única posibilidad de recuperar la audición.

«Lamentablemente, mis audífonos ya no me brindan ningún beneficio y los implantes son mi única oportunidad de volver a escuchar», expresó.
La cirugía, sin embargo, implica un costo difícil de afrontar. Cada implante tiene un valor aproximado de 55.800 dólares, lo que eleva el monto total a unos 78 millones de pesos, sin contar otros gastos médicos y del procedimiento.
«MI HIJA NECESITA VOLVER A ESCUCHAR»
La preocupación también atraviesa a toda su familia. Su mamá, Deolinda Araya, contó en que la situación se agravó el pasado 4 de abril: «ese día perdió su audición totalmente», recordó.
Desde entonces comenzaron una carrera contra el tiempo para conseguir que la obra social autorice el tratamiento. Ante la falta de respuestas, debieron iniciar un recurso de amparo.
Según indicó, toda la documentación fue presentada ante la obra social Ospia, aunque hasta el momento la única respuesta recibida es que el expediente continúa en instancia central.
EL TIEMPO JUEGA EN CONTRA
La familia asegura que la demora no es un dato menor. Los médicos les advirtieron que el paso de los meses puede disminuir las posibilidades de recuperación.
«El doctor nos dijo que si pasa mucho tiempo a mi hija se le puede dormir el cerebro. El tiempo es fundamental», relató Deolinda.
Mientras esperan una respuesta, familiares y amigos organizan distintas acciones solidarias para afrontar los gastos legales, estudios médicos y otras necesidades que surgieron durante este proceso.
A pesar de la incertidumbre, Maira mantiene intacta la esperanza y agradece cada gesto de acompañamiento.
«Si alguien quiere colaborar, se los voy a agradecer de todo corazón. Cada granito de arena suma y me acerca un poco más a cumplir este sueño», expresó la joven.
Quienes quieran colaborar pueden contactarse por mensaje al 2604629295


