La segunda marcha universitaria a la que se enfrenta el Gobierno nacional se dio en tan solo diez meses de gestión de Javier Milei. La Casa Rosada intentó frenar la protesta con un aumento salarial de 6,8 en octubre, pero el ofrecimiento fue rechazado.
La convocatoria fue masiva, por lo que el Ministerio de Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires dispuso una serie de cortes de calles y desvíos de tránsito en la zona para garantizar la seguridad de los manifestantes y la circulación vehicular.
Participaron de la misma las autoridades de la UBA, gremialistas y distintas figuras políticas.
Los manifestantes en un grito unido le pidieron a Milei que escuche el mensaje. Exigen mayor presupuesto y mejoras en las condiciones salariales docentes.







