Martina Gramajo, oriunda de San Rafael, encontró su lugar en la halterofilia en España, donde reside hace cinco años. En diálogo con Diario San Rafael y FM Vos 94.5, contó su historia, desde sus inicios en el gimnasio hasta convertirse en deportista de élite en una disciplina que, aunque olímpica, sigue siendo minoritaria entre las mujeres.
“En este momento estoy saliendo de entrenar”, expresó desde Alicante, ciudad donde se radicó para estudiar arquitectura en la universidad local. Si bien su motivo inicial para trasladarse fue académico, con el tiempo desarrolló una pasión por el levantamiento de pesas, deporte en el que hoy compite a nivel profesional. “Comencé en San Rafael, en un gimnasio de crossfit, y ahí conocí la halterofilia. Luego, al llegar a España, seguí con crossfit y me invitaron a federarme y competir. Desde entonces, nunca paré”, detalló.
A los 25 años, Gramajo ya es arquitecta y está realizando un máster en la universidad. “Terminé la carrera y ahora estoy haciendo un máster, además de trabajar en el departamento de investigación de la universidad”, explicó. Sin embargo, la halterofilia sigue ocupando un lugar central en su vida. “Lo hago por gusto personal, como un hobby, pero al ser deportista de élite, recibo beneficios y becas que me permiten competir y seguir disfrutando de este deporte”, comentó.
Sobre su categoría, explicó que compite en menos de 58 kilos. “Mi peso es de 57 kilos y el objetivo es siempre estar cerca del límite superior para aprovechar la masa corporal y levantar más peso”, señaló. En cuanto a sus marcas, mencionó: “En arrancada mi máximo es de 71 kilos y en dos tiempos es de 92 kilos. Se suman los mejores intentos de cada modalidad para determinar el total”.
En relación con el entrenamiento, describió su rutina. “Entreno de lunes a sábado, los domingos descanso. Hago una sesión de dos horas por día y, cuando puedo, agrego algunas clases de crossfit para divertirme, porque si no, entreno sola”, indicó.
Respecto al apoyo para los deportistas en España, sostuvo que existen programas de ayuda estatal. “Sí, hay apoyo para el deporte y eso me permite seguir entrenando y compitiendo”, dijo.
Si bien aún no tiene decidido su futuro, considera la posibilidad de seguir en España. “Estoy en esa fase de terminar de estudiar y pensar qué hacer. De momento, creo que me quedaré, pero todavía no lo sé”, expresó. Además, aunque ha realizado prácticas en estudios de arquitectura y trabaja en la universidad, aún no ha ejercido plenamente la profesión.
Desde España, mantiene el contacto con su familia en San Rafael. “Mi papá, mis abuelos y mi hermana están allá. Gracias a la tecnología, la comunicación es constante”, aseguró.
Finalmente, dejó un mensaje para sus seres queridos. “Le mando un saludo muy grande a mi papá Gabriel y a toda mi familia”, cerró la sanrafaelina, quien continúa escribiendo su historia en la arquitectura y en la halterofilia desde Alicante.







