La protesta “No Kings” reunió a miles de manifestantes este sábado en Nueva York, en una movilización que recorrió el corazón de Manhattan y generó interrupciones en el tránsito, aunque se desarrolló sin incidentes ni detenciones, según informaron las autoridades.
La concentración comenzó en las inmediaciones de Columbus Circle y Central Park South, desde donde los participantes iniciaron la marcha cerca de las 14 horas. El recorrido avanzó por la Séptima Avenida y Broadway, atravesando Times Square hasta llegar a la calle 34. Durante varias horas, algunos tramos clave permanecieron cerrados al tránsito.
Recién alrededor de las 18, la Policía de Nueva York confirmó que la movilización se había dispersado y que todas las calles habían sido reabiertas. Además, destacó que no se registraron arrestos vinculados a la protesta, a pesar de la gran concurrencia.
Según indicaron desde la fuerza, decenas de miles de personas participaron de manifestaciones en los cinco distritos de la ciudad, ejerciendo su derecho a expresarse de manera pacífica.
La convocatoria tuvo como eje principal el rechazo a las políticas migratorias federales y al accionar de los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, en medio de un debate en el Congreso sobre el financiamiento del Departamento de Seguridad Nacional.
En ese contexto, distintas figuras públicas se sumaron al reclamo en una conferencia previa a la marcha, donde llamaron a la participación ciudadana y a sostener la presión social para generar cambios.
Reclamos, consignas y una protesta sin incidentes
Durante la movilización, los manifestantes exhibieron pancartas con consignas como “Estados Unidos fue construido por inmigrantes” y “No nos inclinamos ante los multimillonarios”, reflejando el tono político y social de la jornada.
Algunos participantes señalaron que la protesta buscaba visibilizar el descontento frente a determinadas políticas y defender valores como la igualdad, la justicia y la inclusión. Otros remarcaron la importancia de trasladar ese reclamo a las urnas, en referencia a los procesos electorales.
La protesta en Nueva York formó parte de una serie de movilizaciones simultáneas en distintas ciudades del país, como Filadelfia, Chicago, Los Ángeles y St. Paul. También se registraron manifestaciones en otras partes del mundo, desde Europa hasta América Latina y Australia, en algunos casos bajo el lema “No Tyrants”.
Desde la Casa Blanca, un vocero respondió con críticas a las protestas, minimizando su impacto y cuestionando su relevancia en la agenda pública.
La marcha de este sábado fue la tercera convocatoria de “No Kings” en Nueva York. Las anteriores, realizadas en junio y octubre del año pasado, también habían reunido a decenas de miles de personas y se desarrollaron sin episodios de violencia, consolidando a este movimiento como una de las expresiones más visibles del descontento social reciente.







