La intención del Gobierno nacional de dictar una hora más de clases en las escuelas primarias de todo el país- media hora más en Mendoza- sumó más dudas que certezas en las últimas horas.
Cómo informa El Sol, desde la Dirección General de Escuelas se limitaron a decir que aún “no hay información al respecto”, los padres aseguran que, de llevarse a cabo a esta altura del año, afectaría nuevamente la organización familiar.
En tanto, los especialistas sostienen que siempre es beneficioso que los alumnos estén en los colegios, pero la incógnita es qué se hará con ese tiempo que se incorpora. Desde el Sindicato Unidos de Trabajadores de la Educación apuntaron a que este tipo de propuestas debe discutirse en paritarias, ya que cambiará las condiciones laborales de miles de docentes argentinos.
La iniciativa del ministro de Educación, Jaime Perczyk, será presentada el viernes en el Consejo Federal de Educación (CFE) con el objetivo de que la modificación se realice en forma progresiva en las 24 jurisdicciones.
A su vez, como los maestros trabajarán más, la idea es que el Gobierno nacional se haga cargo del 80% del pago de la diferencia salarial y el resto corra por cuenta de la provincia.
Lo cierto es que, a diferencia de gran parte del país, desde 1969 a raíz de un conflicto gremial, la jornada escolar en Mendoza es de cuatro horas y media, por lo que el cimbronazo sería menos fuerte. Sumado a que existen establecimiento que ya tienen jornada extendida y acompañamiento a trayectorias débiles.
El tiempo debe ser de calidad
El investigador y psicopedagogo Alejandro Castro Santander señaló que el tema de agregar mayor cantidad de días u horas en las escuelas se viene planteando desde hace más de dos décadas, pero el calendario escolar de 180 o 190 días de clases nunca se termina cumpliendo.
“Argentina está muy lejos del ideal”, sostuvo el especialista al comparar con la realidad de otros países y dijo que, además, “tener más horas de clases no significa que a priori se obtengan mejores resultados”.
“Todas estas medidas terminan siendo medidas parche o de cosmética que pueden impactar un poco más, pero hay que ver cómo se gestiona”, lanzó.
Y concluyó que “nadie duda que tener más horas de clases es mejor, pero ese tiempo debe ser de calidad integral: con un buen edificio, calefacción, docentes capacitados y mejorar el clima escolar que es fundamental”.
En esa misma línea, la presidenta del Colegio de Psicopedagogos, la licenciada Karina Bergé adelantó que “nunca va a ser perjudicial que pasen tiempo en la escuela, pero tendrá que ver con la propuesta que se haga y los recursos que tenga la Dirección General de Escuelas, en este caso, para aportar a los proyectos pedagógicos y socieducativos que se puedan llevar a cabo en los establecimientos”, dijo.
Y recalcó: “Lo importante es qué hacemos con ese tiempo. En el contexto actual, donde hay tanta dificultad para resolver las situaciones psicosocioeducativas que se están presentando en las instituciones de todos los niveles y la complejidad económica que tenemos en el país, es bastante difícil poder pensar alternativas para poder trabajar más tiempo en la escuela. ¿Sería beneficio, pero cómo lo haríamos?”.
Padres colapsados
En las escuelas las dudas sobre el posible cambio recogió voces a favor y en contra, y el centro del debate se centró en la organización familiar.
“Los horarios de mis hijos no coinciden, uno va a sala de 4 y otro a segundo grado. Tengo que recurrir a mi mamá para que los pase a buscar. Si sumara media hora más me tendría que volver a acomodar y sería un lío”, dijo Liliana, una mamá de la escuela Normal.
En contrapunto, un papá de la misma institución destacó que lo beneficiaría porque le coincidiría con los horarios de su trabajo.
“El tema es a qué hora saldrían los chicos de la escuela en el turno tarde. Me parece que salir a las 18 es un montón”, contó Paula, otra madre que estaba esperando para que su hija entrara al establecimiento.
Las cinco dudas del SUTE
Desde el Sindicato Unidos de Trabajadores de la Educación (SUTE), el secretario gremial Gustavo Correa planteó cinco puntos que debería analizar el Ministerio de Educación sobre la medida.
“En primer término hay que decirle al ministro que esto hay que discutirlo en el ámbito de la paritaria porque se estarían modificando condiciones de trabajo. En segundo, Mendoza ya tiene media hora de más con respecto al resto del país”, detalló.
Y agregó: “El tercer punto es que hay que ver lo salarial, tendríamos que tener un piso de 55 mil pesos en vez, de 50 mil porque proporcionalmente tenemos media hora más que el resto del país”.
Como cuatro aspecto a analizar afirmó que la provincia tiene un programa de trayectorias que ya está funcionando en las escuelas y “habrá que ver cómo se aplica” la medida.
“Como último tenemos que ver cómo funciona en los edificios donde tenemos más de una escuela si extendés una hora. No hay escuelas y los establecimientos a las 12.30 no quedan vacías. Tenemos el llamado ‘banco caliente’ no se alcanzan a ir los niños que ya entran otros y hay que ver qué pasará con la cantidad de celadores. Están pensando cosas, pero entre otros aspectos no pensaron en la ley de incompatibilidad, ya que la mitad de los docentes trabaja doble turno, cómo pretenden aplicarlo y hay otros que tienen un cargo y horas cátedras adulto, por lo que deberían modificar esa norma”, dijo Correa y pidió convocar a los gremios para debatir estas medidas antes de difundirlas.
Fuente: El Sol







