En un paso pionero para la salud pública y la atención primaria de la emergencia en la provincia, Mendoza inició la construcción de la primera red integral de farmacias cardioprotegidas del país. La iniciativa busca aprovechar la amplia distribución geográfica de las oficinas de farmacia para brindar asistencia inmediata ante episodios de muerte súbita o descompensaciones cardíacas en la vía pública. El proyecto contemplará la instalación de Cardiodesfibriladores Externos Automáticos (DEA), la capacitación técnica de los equipos de salud y la integración de una aplicación móvil de geolocalización. En diálogo con FM Vos (94.5), Beatriz Cucchi, titular del Colegio Farmacéutico de Mendoza (COFAM), detalló los fundamentos de la propuesta, el funcionamiento de los dispositivos, los costos de equipamiento y los plazos previstos para lograr una cobertura territorial completa.
Capilaridad territorial y un modelo de asistencia integral
El programa tuvo su hito inicial con la puesta en marcha de los primeros dos equipos en la sede central del Colegio Farmacéutico y en un centro deportivo. La estrategia se apoya en la presencia estratégica de las farmacias en cada barrio y distrito de la provincia para acortar los tiempos de respuesta en situaciones críticas donde cada segundo resulta determinante, tal como se dio a conocer durante la charla. «Es un proyecto que comenzamos con la colocación de dos desfibriladores, uno en el Colegio Farmacéutico y el otro en el Centro Deportivo. Sabemos que las muertes súbitas o los episodios cardíacos en la vía pública son mucho más frecuentes de lo que uno cree. Como tenemos una capilaridad de farmacias que cubren toda la provincia, nos preguntamos por qué no pensar en una Mendoza cardioprotegida que ayude a salvar vidas», indicó la profesional.
Fue allí, cuando detalló cómo ha sido el trabajo que han llevado adelante. «Comenzamos a trabajar junto al Instituto Nacional de Arritmia (INADEA), que tiene la particularidad de que no solamente provee los desfibriladores, ya que también ofrece la capacitación y el mantenimiento del aparato, incluyendo el cambio de baterías cada cinco años. Todo este proceso garantiza que, cuando el desfibrilador sea requerido, esté en óptimas condiciones de funcionamiento», manifestó Beatriz Cucchi.

Protocolo de actuación, tecnología automática y margen de sobrevida
La incorporación de estos dispositivos no busca reemplazar el trabajo de los servicios de ambulancias ni la reanimación cardiopulmonar (RCP) tradicional, sino constituirse en un eslabón de contención que incrementa drásticamente las posibilidades de recuperación del paciente durante los primeros minutos del episodio. «El desfibrilador es automático, lo que implica que no va a largar la descarga si la persona tiene pulso o posee un marcapasos. Ante un episodio, la persona debe acostarse en el piso, alguien debe asumir el rol de llamar a la emergencia y traer el equipo, porque el desfibrilador no suplanta al servicio médico ni a la RCP, lo que hace es extender el tiempo de sobrevida mientras llega la asistencia», explicó la titular del Colegio Farmacéutico de Mendoza.
«El masaje cardíaco se realiza durante dos minutos y luego se coloca el desfibrilador. Ocupando un equipo de estos se aumenta en un 80% la probabilidad de sobrevida, lo cual representa un impacto inmenso para salvar vidas. Cuando hay un problema de salud, la gente piensa en el hospital o en la farmacia, y la farmacia generalmente está mucho más cerca», aseguró durante la nota.
Capacitación del personal, mapa de cobertura y aplicación móvil
Cabe destacar que, para operativizar el sistema, se capacitará al personal de las farmacias adheridas con el objetivo de brindar cobertura en un radio cercano de entre 200 y 400 metros. Paralelamente, el trazado de los puntos cardioprotegidos se realizará de forma planificada para evitar superposiciones y facilitar el acceso a la comunidad mediante herramientas digitales. «Aspiramos a que el personal de la farmacia esté capacitado y sea el que pueda salir hasta donde ocurre la emergencia, en un radio de 200, 300 o a lo sumo 400 metros. Los primeros dos minutos posteriores a un episodio cardíaco son fundamentales, y utilizar un cardiodesfibrilador dentro de los primeros diez minutos amplía considerablemente el tiempo de espera hasta que llegue la ambulancia. Se puede capacitar a todo el personal de la farmacia sin límite de número», dijo Beatriz Cucchi.
«La distribución no se hace al azar. Se confecciona un mapa junto con INADEA tomando en cuenta distancias, flujo de personas y ubicación de los locales. Cada aparato requiere una inversión aproximada de tres millones de pesos y habrá distintos programas según las posibilidades de cada establecimiento. Esto se irá haciendo de a poco», remarcó la titular de COFAM.
«Resulta sumamente importante contar con estos elementos en zonas con alta concurrencia o espacios donde se practican deportes de alta exigencia, como las canchas de pádel, o en la misma calle, donde el porcentaje de descompensaciones es alto. La iniciativa se acompañará con cartelería en los locales y una aplicación móvil donde figurará cada farmacia y espacio equipado, permitiendo que cualquier vecino o transeúnte localice al instante el dispositivo más cercano cuando otra persona tiene un episodio cardíaco», indicó.
Asimismo, hizo hincapié en los objetivos que se han planteado. «Proyectamos que en un plazo de entre un año y un año y medio logremos tener a toda la provincia de Mendoza cardioprotegida, desde el límite con San Juan hasta el límite con Neuquén, y desde la Cordillera hasta La Paz», destacó Beatriz Cucchi sobre el final de la nota.


