Ante el pronóstico de nuevas lluvias, el operativo incluyó protocolos de actuación, recomendaciones para proteger a los estudiantes y medidas preventivas para las familias. La provincia de Mendoza llevó adelante un simulacro de inundaciones en el 100% de sus establecimientos educativos, con la participación de Defensa Civil provincial, los municipios y equipos de infraestructura. El objetivo es preparar a directivos, docentes y alumnos para actuar ante posibles anegamientos, tanto dentro de las escuelas como en sus alrededores, en un contexto marcado por las intensas precipitaciones registradas durante octubre y los pronósticos de nuevas lluvias.
María José Sanz, delegada del Ministerio de Educación, Cultura, Infancias y DGE, explicó a Diario San Rafael y FM Vos (94.5) que el operativo busca brindar herramientas concretas a las comunidades educativas para responder ante una eventual emergencia. “Hay un plan operativo de defensa civil de la provincia hoy, desarrollándose en todas las escuelas de la provincia, con la defensa civil también de los municipios, intentando actuar también en las escuelas, para dar herramientas, con un protocolo que se ha armado”, señaló.
La funcionaria indicó que el procedimiento contempla distintos escenarios, desde inundaciones en el exterior de los edificios hasta el ingreso de agua a las instalaciones escolares. En ese sentido, explicó que los equipos están recorriendo los establecimientos y acompañando la implementación de las recomendaciones preventivas. Sanz mencionó que había estado en la escuela Dolores de Bustos, en la zona de la Isla del Río Diamante, y que también se habían realizado tareas en la escuela Barrancas del Paraná, ubicada en las inmediaciones de Valle Grande. Al momento de la entrevista, se encontraba en la escuela Martín Zapata, en El Tropezón, donde continuaba el operativo.
La atención está puesta especialmente en las zonas que podrían presentar mayores dificultades ante un episodio de lluvias intensas. Por ese motivo, las autoridades comenzaron a priorizar los sectores más vulnerables y a trabajar con los equipos directivos para verificar cómo se desarrollan las actividades previstas. Uno de los aspectos centrales del operativo es que los estudiantes comprendan las medidas de seguridad y puedan compartirlas con sus familias. “Nos encontramos recién en la Isla con chicos chiquitos que sabían cómo se cortaba la luz en su casa. O sea, había chicos que tenían muy claro, otros no tanto”, relató.
A partir de esas experiencias, destacó la importancia de que los contenidos trabajados en las aulas lleguen también a los hogares. La intención es que los alumnos puedan explicar qué medidas deben tomarse, cómo prepararse y qué elementos tener disponibles ante una posible evacuación. “Lo primero que hay que hacer es cortar la luz y el agua, que tenemos que tener nuestra mochila, que no es solamente para casos de sismo, sino que es la mochila de emergencia”, recordó sobre las recomendaciones transmitidas durante el simulacro.
La funcionaria sostuvo que es necesario abordar estas situaciones con claridad, sin generar temor innecesario entre los estudiantes, pero sin ocultar los riesgos. “Los chicos, con un poquito de ansiedad, tratamos de bajarla, por supuesto, pero de ser veraces, de decir lo que realmente puede pasar, porque hay que estar preparados”, afirmó.

En el caso de la Isla, también se trabajó con las directoras de los establecimientos educativos de la zona para identificar los lugares donde podrían reunirse las familias si se produjera una inundación y fuera necesario esperar a que bajara el agua. Sanz explicó que, por el momento, el interior de las escuelas aparece como una referencia de seguridad debido a que los edificios se encuentran en sectores algo más elevados. Sin embargo, aclaró que se está recabando información con Defensa Civil municipal y las áreas de ordenamiento territorial para determinar cuáles son las zonas más altas de cada barrio.
La identificación de esos espacios permitiría orientar a los vecinos en caso de que deban trasladarse con sus hijos ante una emergencia. La prevención, en ese sentido, no se limita al funcionamiento de los establecimientos, sino que busca facilitar una respuesta organizada de toda la comunidad.
Preparar las escuelas y las viviendas antes de las próximas lluvias
Otro de los puntos destacados por Sanz fue la necesidad de aprovechar los días de buen tiempo para revisar las condiciones de los edificios y las viviendas. De acuerdo con los informes recibidos del Servicio Meteorológico Nacional y de Defensa Civil, se espera que las precipitaciones continúen durante los próximos días. La funcionaria recomendó prestar especial atención a los techos, las acequias y los cauces, ya que la acumulación de hojas y otros residuos puede dificultar el escurrimiento del agua. La vegetación crecida durante esta época del año también puede contribuir a obstruir desagües y generar inconvenientes cuando se producen lluvias persistentes.
“Estos días de sol que vamos a tener hoy, mañana, hasta el viernes, la limpieza otra vez de los cauces y las acequias del techo, porque ya los árboles están muy frondosos y con las tormentas despiden hojas”, señaló. Según explicó, las tareas de revisión ya se están realizando en los establecimientos educativos. No obstante, insistió en que las familias deben adoptar medidas similares en sus hogares, sin esperar a que se anuncie una tormenta de gran intensidad.
“Insisto, insisto, y yo sé que ustedes son muy responsables para transmitir la información, aprovechemos estos días buenos, no para relajarnos, sino para mantener las casas en condiciones”, expresó. La advertencia se produce después de un octubre con precipitaciones excepcionales para Mendoza. Durante la entrevista se mencionó que la provincia no registraba un mes de octubre tan lluvioso desde hacía 65 años, una situación que reforzó la necesidad de revisar los mecanismos de prevención ante posibles episodios de anegamiento.
Aunque las lluvias no necesariamente se traducen en inundaciones, la combinación de precipitaciones persistentes y eventuales tormentas intensas puede complicar el panorama en determinados sectores. Por eso, las autoridades buscan que las comunidades educativas cuenten con pautas claras para responder si las condiciones meteorológicas empeoran.
Un operativo que alcanza a toda la provincia
Sanz confirmó que el simulacro no se concentró únicamente en las zonas consideradas más complejas, sino que se desarrolló en todos los establecimientos educativos de Mendoza. Además, se distribuyó un instructivo detallado para que los equipos directivos y docentes conozcan los procedimientos que deben seguir. “En todos lados hay gente, pero además se ha bajado un memo con un instructivo muy detallado a todos los directivos y los equipos docentes”, explicó.
Las visitas continuarán durante los próximos días para evaluar cómo se desarrollaron las actividades y acompañar a las escuelas en la implementación de las medidas. La funcionaria contó que, después de recorrer establecimientos de la zona de El Cerrito, el equipo se dirigió a las nueve escuelas de El Molino para conocer los resultados del operativo. “Todos los días estamos visitando”, indicó, y agregó que el trabajo se está focalizando especialmente en aquellos sectores donde las condiciones podrían resultar más complicadas.


