La sanrafaelina Nora Beatriz Guerra, de 59 años, abrió las puertas de su hogar para compartir con Diario San Rafael y Fm Vos 94.5 un relato que desborda coraje y esperanza. Su apellido, que parece predestinarla, refleja su lucha constante y victoriosa frente a una de las enfermedades más temidas por las mujeres en todo el mundo: el cáncer de mama. “Hace ocho años me detectaron cáncer por primera vez. Fue un shock, pero desde el primer momento dije ‘se puede’. Esa ha sido siempre mi palabra: se puede salir adelante”, relató con una sonrisa que oculta los momentos más duros de su batalla. Nora no es solo una sobreviviente; es una luchadora que ha afrontado dos cirugías, quimioterapia y radioterapia, y aun así se muestra optimista, fuerte y decidida a continuar su vida con plenitud. “Lo he vivido dos veces, y ambas veces he salido adelante. La primera vez fue hace ocho años, tuve una cirugía de mama y un tratamiento oncológico muy fuerte. Pasé por quimioterapia y rayos, y afortunadamente, sin demasiadas complicaciones. No me descompuse, y aunque no es fácil, siempre supe que podía”, contó.
El diagnóstico llegó tras seguir los controles rutinarios a los que se sometía regularmente. “Siempre me hice los controles, pero bueno, como quien dice, se escapó esta mala noticia. Afortunadamente, tuve la suerte de caer en manos de un excelente médico, Jorge Sambrizzi. Para mí, no es solo un doctor, es un gran amigo, alguien que se convirtió en parte de mi familia. Puso mucho de su parte para que yo pudiera salir adelante”, añade Nora, emocionada al recordar a la persona que la guió en su tratamiento.
El momento en que recibió la confirmación del diagnóstico fue, sin duda, uno de los más duros. “Recuerdo que estaba en el auto y no sabía qué hacer. Lloré, lloré mucho. Me sentía perdida. Pero un día me dije a mí misma: tengo dos opciones, quedarme aquí o seguir adelante. Uno de mis médicos me dijo: ‘jugás y ganás, o no jugás y perdés’. Eso me dio fuerzas para afrontar lo que venía, para meterle pata y seguir adelante”, comentó, con una mirada que refleja el peso de esa decisión que cambió su vida.
Nora destacó la importancia del apoyo emocional en esos momentos tan difíciles, especialmente el de su familia. “Hace 15 días perdí a mi mamá, pero sé que desde arriba me guía y me da fuerzas. Mi esposo y mi hermana son mi gran apoyo, junto a mis amigos y vecinos de San Rafael, que nunca me dejaron sola. Contar con gente que te quiere y te apoya es fundamental”, explica, resaltando la importancia de rodearse de personas positivas durante el proceso.

Sin embargo, su batalla no terminó allí. En 2022, casi nueve años después de su primera intervención, Nora volvió a enfrentarse al cáncer. “Me estaba bañando cuando me noté un nódulo en el lado izquierdo, justo donde había tenido la cirugía anterior. Al principio pensé que era por el ejercicio, ya que había hecho mucha pileta, pero cuando pasó una semana y el bulto no desaparecía, fui al médico. Solo con mirarme, me dijo que debía operarme de nuevo”, recuerda Nora, quien pese a la angustia inicial, decidió enfrentar el nuevo desafío con el mismo espíritu combativo.
“Afronté la segunda cirugía y el tratamiento de quimioterapia y rayos con más fuerza que nunca. Este 24 de agosto hizo un año que me operaron de nuevo, y hace tres semanas terminé el tratamiento. Estoy en excelentes condiciones. Me siento bien, con todas las ganas de seguir adelante. La vida me ha dado otra oportunidad, y la voy a aprovechar al máximo”, dijo con determinación.
Para Nora, la clave ha sido mantener una actitud positiva y no dejar que el miedo la paralice. “El cáncer asusta, pero se puede seguir. A todas las personas que estén pasando por esto, les digo que no se dejen llevar por el miedo, que sigan adelante y siempre rodeadas de gente positiva, que sume y no reste. Es fundamental. A mí me ayudó mucho no abandonarme, seguir arreglándome, manteniendo mi rutina. Hasta mis médicos me dicen que siempre llego a las consultas arreglada, con mis cadenitas, mis anillos, producida. Creo que eso también es parte de la lucha”, reflexionó.
El testimonio de Nora Guerra es, sin duda, un ejemplo de valentía y fortaleza para todas las mujeres que se enfrentan al cáncer de mama. En el marco del Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer de Mama, que se conmemora el 19 de octubre, su historia nos recuerda la importancia de la detección temprana y del apoyo emocional para superar los momentos más difíciles. “A todas las mujeres les digo que se hagan los controles, que no dejen pasar el tiempo. Es mejor afrontar la situación lo antes posible y saber que se puede seguir adelante, que la vida continúa, y que siempre hay razones para luchar”, concluyó.







