El Inter Miami protagonizó una de las caídas más impactantes de la temporada en la Major League Soccer tras perder 4-3 frente a Orlando City, luego de haber estado 3-0 arriba en el marcador. La derrota no solo sorprendió por el desarrollo del partido, sino también por la reacción de Lionel Messi, quien dejó un mensaje contundente en el vestuario que rápidamente repercutió en el plantel.
Según reveló su compañero Ian Fray, el capitán tomó la palabra tras el encuentro y fue directo. “Nuestro capitán habló y, obviamente, nos dio un montón de palabras, primero animándonos para el próximo partido y luego diciendo que esto es inaceptable”, expresó el defensor, dejando en claro el malestar que generó el resultado dentro del equipo.
El partido, que además marcó el encuentro número 100 de Messi con la camiseta del conjunto estadounidense, había comenzado de manera ideal para el equipo local. Fray abrió el marcador de cabeza a los 4 minutos, luego el rosarino asistió a Telasco Segovia para el segundo y, a los 33, el propio Messi amplió la ventaja con una definición precisa que parecía encaminar una noche tranquila.
De la fiesta al colapso en minutos
Sin embargo, el desarrollo cambió por completo antes del entretiempo. Martín Ojeda descontó para Orlando City y encendió las alarmas. En la segunda mitad, el equipo visitante aprovechó las falencias defensivas del Inter Miami y dio vuelta el resultado con contundencia.
Ojeda se transformó en la gran figura del encuentro al completar un triplete, mientras que el empate parcial llegó tras un penal cometido por Maximiliano Falcón. Cuando el partido parecía encaminarse a un empate, Tyrese Spicer marcó en tiempo de descuento y selló la remontada.
El impacto fue fuerte dentro del vestuario. Noah Allen también reconoció el golpe anímico y fue autocrítico con el rendimiento colectivo: “La actitud de todos tras el tercer gol fue desoladora; eso debe cambiar. Todos jugamos muy mal, así que tenemos que pasar página”.
El resultado profundiza las dudas del equipo en condición de local, donde aún no logró ganar en su nuevo estadio. En ese contexto, la reacción de Messi expone la exigencia interna y la necesidad de corregir errores si el equipo pretende sostenerse en la pelea por los play-offs de la Conferencia Este.







