El escritor chino Mo Yan, ganador del Premio Nobel de Literatura en 2012, fue una de las grandes figuras internacionales de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. Durante una charla ante una sala colmada, el autor reflexionó sobre la narrativa, la censura, la influencia del Boom latinoamericano y el impacto de la Inteligencia Artificial en la literatura.
Acompañado por Ezequiel Martínez y Alejandro Vaccaro, el novelista sostuvo que la verdadera función de la literatura es retratar las emociones y la condición humana. “La literatura influye en el alma y en la emoción del ser humano”, expresó durante el encuentro.
Mo Yan también explicó que, pese a los enormes cambios económicos y sociales que atravesó China en las últimas décadas, su interés sigue centrado en contar historias humanas y explorar las transformaciones internas de las personas.
Qué dijo Mo Yan sobre la Inteligencia Artificial
Uno de los momentos más destacados de la charla llegó cuando el autor fue consultado sobre el avance de la Inteligencia Artificial en el mundo literario. Allí, el Nobel fue contundente y marcó diferencias entre el trabajo técnico y la creatividad artística.
“En la actualidad, la Inteligencia Artificial aún no puede sustituir el trabajo creativo de un escritor”, afirmó Mo Yan ante el público de la Feria del Libro.
El escritor reconoció que la IA ya comenzó a utilizarse en tareas de traducción y asistencia técnica, aunque consideró que todavía no logra captar los códigos culturales y emocionales necesarios para traducir literatura de manera completa.
Además, sostuvo que la tecnología depende del trabajo previo de los autores. “Si todos los escritores dejaran de crear, la Inteligencia Artificial no podría avanzar más”, señaló.
Durante la charla, Mo Yan también recordó la influencia que tuvieron en su formación autores latinoamericanos como Jorge Luis Borges, Julio Cortázar, Gabriel García Márquez y Juan Rulfo. Según contó, descubrir esas obras cambió para siempre su manera de narrar.
El escritor cerró el encuentro asegurando que, más allá de los premios y reconocimientos, continúa escribiendo porque todavía siente que tiene historias por contar.







