A través de un juicio abreviado, la Justicia local condenó a la pena de 16 años de prisión de cumplimiento efectivo a dos mujeres que confesaron haber asesinado a puñaladas a Oscar Vicente Espejo (83) para robarle en su vivienda del distrito de Monte Comán, en un hecho de sangre ocurrido a mediados de octubre de 2024.
La sentencia dictada por el juez Jorge Yapur alcanzó a Lorena Bordón y Romina Ramos Sosa. Durante la audiencia preliminar, las imputadas admitieron formalmente su culpabilidad en el asesinato del anciano, lo que permitió arribar a un acuerdo entre la Fiscalía y las defensas, evitando de este modo la realización del debate oral y público. Tras la homologación del fallo, el magistrado dispuso que ambas condenadas continúen alojadas en el Complejo Penitenciario Almafuerte.

De acuerdo con la plataforma fáctica de la investigación, el trágico suceso se desencadenó en el interior de la propiedad de la víctima, ubicada sobre la calle San Luis Norte de la mencionada localidad ferroviaria. Las dos mujeres se encontraban compartiendo bebidas con el jubilado cuando, en un momento dado, decidieron apoderarse de sus pertenencias. Al notar la maniobra, Espejo intentó oponer resistencia, lo que inició un violento forcejeo que culminó cuando las agresoras le propinaron múltiples heridas con un arma blanca, causándole la muerte casi de forma instantánea.
Luego de cometer el homicidio, Bordón y Ramos Sosa se alzaron con un botín compuesto por dinero en efectivo, juegos de sábanas y dos escopetas propiedad del dueño de casa, para luego darse a la fuga del distrito a bordo de un automóvil de alquiler con destino a la ciudad de San Rafael.
El rápido despliegue de las autoridades policiales y judiciales permitió el temprano esclarecimiento del caso. Gracias al aporte testimonial de vecinos y a las tareas investigativas, la Policía de Mendoza efectivizó una serie de allanamientos en el radio urbano local: una de las sospechosas fue capturada en una vivienda de la calle Colombia, mientras que su cómplice fue arrestada en un domicilio de la calle Edison. Con la resolución de esta audiencia, el cruento episodio quedó cerrado en el ámbito judicial con la reclusión efectiva de las autoras.







