Ante la llegada del frío extremo en la región cordillerana, un grupo de vecinas de El Sosneado ha encontrado en el fieltro artesanal un valioso espacio de producción, contención y aprendizaje. Gladys Pavez, delegada municipal del paraje, brindó precisiones sobre esta iniciativa a través de Diario San Rafael y de FM Vos (94.5).
El proyecto Mujeres Fieltreras reúne semanalmente a las pobladoras para aprovechar la lana disponible en la zona y confeccionar prendas y accesorios esenciales para mitigar las bajas temperaturas.
«Nosotros empezamos a hacer un encuentro de mujeres», recordó Pavez sobre los inicios de este espacio y agregó: «Primero empezaron haciendo muñequitos, laberintos. Otro día se hicieron macetas y después se fueron haciendo plantillas. Y bueno, ahora este viernes van a hacer pantuflas».
El fieltrado exige paciencia y una gran destreza. «Se trabaja con la lana. Se va realizando con la mano, con una aguja, dándole la forma. No, no es fácil. Para las mujeres es nuevo acá. Ellas lo van intentando hacer. Ya están bastante bien con este tema», destacó sobre el esfuerzo continuo de las asistentes.
Recursos locales contra el clima adverso
La principal riqueza de la propuesta radica en el uso de los recursos propios de la economía rural. «La lana la usan de la zona y bueno, la aguja se compra en cualquier tienda», explicó Pavez, añadiendo que las familias lavan y preparan el material pacientemente en sus hogares.
Las piezas obtenidas tienen un valor práctico inmediato ante el clima adverso del lugar, especialmente hoy que se registra viento y fresco por el temporal en alta montaña. «Las plantillas las usan mucho para aislamiento, después el frío, son calentitas y el invierno vienen bien», remarcó sobre las confecciones que realizan de forma asidua.
Las reuniones se llevan a cabo todos los viernes a las 14:30 horas en el salón de la Delegación, convocando a un promedio de 15 participantes habituales que buscan fortalecer el lazo comunitario.







