Con la llegada de las altas temperaturas, vuelve a generar molestias el barigüí, una pequeña mosca negra que muerde y que suele transformarse en plaga en zonas cercanas a ríos y arroyos. En Mendoza, es conocida como “paquita”.
A diferencia del mosquito común, el barigüí no pica sino que muerde, provocando dolor intenso, ardor e inflamación, y en algunos casos reacciones alérgicas que requieren atención médica. Su presencia masiva suele darse durante los meses de calor y en áreas con agua corriente, su ambiente ideal para reproducirse.
Qué es y por qué aparece
El barigüí es un insecto de apenas unos milímetros, conocido también como mosca negra o “paquita”. Sus larvas se desarrollan en ríos, arroyos y canales con agua en movimiento, por lo que tras períodos de lluvias, crecidas o inundaciones su población puede multiplicarse rápidamente.
Especialistas explican que el calor, la humedad y el aumento del caudal de agua generan condiciones óptimas para su reproducción, lo que deriva en verdaderas nubes de estos insectos en zonas rurales y ribereñas.
Picaduras molestas, pero sin enfermedades
Si bien las mordeduras del barigüí son muy dolorosas y pueden dejar marcas persistentes, no transmiten enfermedades, según indican expertos. Sin embargo, el rascado puede generar infecciones secundarias y complicaciones en personas con piel sensible o alergias.
Otra de sus particularidades es que los repelentes tradicionales no siempre resultan efectivos, lo que incrementa la incomodidad para quienes realizan actividades al aire libre.
Qué se puede hacer
Ante la proliferación del barigüí, las recomendaciones incluyen:
- Usar ropa clara y de manga larga en zonas afectadas.
- Evitar permanecer cerca de cursos de agua en horarios de mayor actividad.
- Consultar al médico ante reacciones alérgicas intensas.
Fuente: El Sol – https://www.elsol.com.ar/mendoza/no-es-mosquito-la-mosca-que-muerde-y-se-vuelve-plaga-en-verano/







