Históricamente casi la totalidad de la producción de uvas de San Rafael está destinada a la elaboración de vinos y mostos, pero también hay un pequeño mercado que se dedica a la producción de uvas para consumo en fresco y pasas.
Los números del último anuario del Instituto Nacional de Vitivinicultura marcan que el 1,2% de la producción sanrafaelina va a este rubro, mientras que el 98,8% restante es para elaboración.
Los datos del INV destacan que hay 143,1 hectáreas de viñedos con uvas con destino a pasas o consumo, mientras que otros 114.77,9 son para elaboración. Además de ellos hay otras 12 que se encuentran “sin determinar”.
La mayoría, 101 hectáreas está destinada para uvas de consumo en fresco y otras 42 son para la elaboración de pasas.
La situación de General Alvear es similar, con el 2,1% de la producción destinada a uva en fresco y pasas. En total, son 3.095 hectáreas, de las cuales 67,9 son para consumo en fresco y elaboración de uvas pasas.
A nivel provincial el total de uvas para estas dos propuestas llega al 1,4%. En territorio mendocino se cultivan 2058 hectáreas de uvas que no tienen destino a vinificación.
El departamento que más hectáreas destina en Mendoza para la producción de uvas para consumo es Lavalle, donde hay implantadas 547,3 hectáreas de estas variedades.
A diferencia de lo que pasa en Mendoza, la vecina provincia de San Juan destina el 29,6% a estas variedades, unas 11.736 hectáreas sobre 27.924 destinadas a uvas para vinos y mostos.
El principal productor argentino de estas variedades es el departamento Veinticinco de Mayo que totaliza 2.375,1 hectáreas con uvas para consumo en fresco o pasas, seguido por Caucete que llega a las 1.811,6.







