En medio de la creciente preocupación por la falta de atención traumatológica a los afiliados del PAMI en clínicas privadas de Mendoza Capital, la Asociación Mendocina de Ortopedia y Traumatología (AMOT) salió a fijar su postura, apuntando directamente a las condiciones laborales ofrecidas por las clínicas y denunciando la informalidad como un factor clave en la renuncia masiva de profesionales.
Daniel Fraccaro, presidente de la asociación, dialogó con FM Vos 94.5 para explicar en detalle la problemática y la postura de los profesionales.
«A partir del primero de abril, los médicos traumatólogos que atienden en clínicas donde se recibe PAMI renunciaron. Se trata de un problema de larga data. Se pidieron mejoras salariales y de las condiciones de trabajo, pero nunca se tomó nada en cuenta. Ni siquiera nos convocaron a una reunión. Los profesionales presentaron las renuncias con dos meses de anticipación. Renunciaron alrededor de 30 médicos, fundamentalmente los que prestaban servicios en Mendoza Capital», reveló Fraccaro al inicio de la entrevista.
«Los honorarios que se perciben son bajísimos y el trabajo es muchísimo. Planteamos que se mejoren las condiciones de trabajo. PAMI en Mendoza se maneja por cápita, las clínicas cobran una cápita, una X cantidad de dinero por la cantidad de afiliados que tienen. Es un valor que después el trabajo lo triplica a lo que se cobra, entonces lo que se quiere es cobrar por cada cosa que se hace», explicó.
La consecuencia directa de esta medida es la interrupción total del servicio de traumatología para los afiliados de PAMI en las clínicas donde estos profesionales trabajaban. «El médico al renunciar no está más en el sistema. Esto no es un corte de servicio ni una suspensión transitoria. El médico se cansó, mandó la renuncia y listo. En esos casos no hay traumatólogo en los consultorios, ni en las internaciones y urgencias», enfatizó Fraccaro, subrayando la gravedad de la situación.
Ante la incertidumbre generada, se le consultó al doctor Fraccaro sobre si esta problemática se podría extender a otras regiones de la provincia, como San Rafael. «No, porque la zona sur es como el este. La demanda no es tanta. No es la misma situación en San Rafael que en Capital o zona norte de la provincia», aseguró.
Más adelante, explicó la particular relación contractual entre los médicos, las clínicas y el PAMI: «Lo que pasa es que acá la relación, si tenemos que llamarla una relación laboral, es del médico con la clínica. O sea, el médico no tiene ningún tipo de relación con el PAMI central. Entonces la renuncia es del médico a las condiciones laborales de la clínica. El profesional trabaja en una clínica que recibe PAMI. Renuncia a la atención del PAMI a esa clínica que es privada», aclaró.
Por último, expresó que, desde la Asociación Mendocina de Ortopedia y Traumatología, la postura es de mediación para buscar una solución equitativa. «Nosotros desde la asociación de traumatología, lo único que hemos planteado es tratar de interceder entre las partes para ayudar. Pedimos que sean las condiciones laborales iguales para todos, porque cada clínica se maneja distinto. Todo es bastante informal. La solución tiene que salir entre la clínica y el PAMI», dijo de forma categórica.






