El 4 de enero, un cortocircuito desató un incendio en la propiedad de Oscar Calvo, en el distrito de Alvear Oeste, y las llamas arrasaron con la propiedad, incluidos casa y negocio.
Tras el siniestro, un hombre que se dedicaba a hacer “changas” y a la construcción, Saúl Jiménez, acompañó a su padre a limpiar el lugar, sacar las ruinas, retirar los escombros y levantar los techos.
El pago no sería en efectivo sino con materiales viejos que no fueron alcanzados por las llamas. Sin embargo, para sorpresa de Saúl, al remover los escombros encontró $250.000 que devolvió inmediatamente a don Calvo, que suponía que dichos ahorros los había perdido en el incendio.
El noble gesto de Saúl se hizo noticia nacional y además obtuvo una recompensa laboral. Tras el hecho, brindó detalles a FM Vos (94.5) y Diario San Rafael. Dijo que “estuve charlando con el Intendente Walther Marcolini y me ofreció trabajar en el Municipio. Yo hace un par de años lo estaba buscando, el contar con un trabajo más estable, para estar tranquilo”.
Añadió que “le di gracias a Dios para estar mejor junto a mi familia. Tengo mi esposa, un bebé de 4 meses, uno de 4 años, otro de 11 y el más grande de 13. Hoy se pone muy difícil todo, se pone todo muy cuesta arriba para llegar a fin de mes, pero como le digo a mi esposa y a mucha gente, hay que ponerle el pecho día a día”.
Este trabajador de 31 años estaba sin trabajo desde el 31 de diciembre y tras este noble gesto su vida cambió. “Estoy agradecido a todos, y estoy contento de esta nueva oportunidad de trabajar en blanco”, sostuvo, y añadió que “si bien mucha gente cuestionó por qué no me dejaba el dinero encontrado, yo prefiero ser honesto. A mí me gusta ganarme mi dinero, me gusta trabajar y no que me regalen las cosas”, concluyó Saúl más que feliz por su nuevo trabajo.








