La naturaleza tiene sus formas de expandirse, y las abejas lo hacen a su manera: formando nuevos enjambres.
Este proceso, conocido como enjambrazón, ocurre cuando una parte de la colmena decide emigrar para crear una nueva colonia.
Es algo natural y saludable para las abejas, pero a veces nos toma por sorpresa cuando el nuevo «hogar» elegido es el techo de una casa, un árbol del jardín o una finca en plena cosecha.
Eso fue justamente lo que pasó hace unos días en una finca del distrito sanrafaelino de Rama Caída, donde un enjambre decidió mudarse sin aviso.

Ante esta situación, se activó un operativo de rescate encabezado por el apicultor Sergio Herrera junto a un equipo técnico del INTA Rama Caída, quienes actuaron con profesionalismo y mucho cuidado para preservar la integridad tanto de las personas como de las abejas.
Con paciencia y herramientas específicas, retiraron y trasladaron el enjambre de forma segura, evitando cualquier riesgo de picaduras o daños a la colonia.
NUNCA MANIPULARLOS POR CUENTA PROPIA
Desde el INTA recuerdan que no hay que intentar manipular un enjambre por cuenta propia. Estos grupos de abejas no suelen ser agresivos, pero sí pueden defenderse si se sienten amenazados.

“Si encontrás un enjambre en tu casa, jardín o en algún espacio público, comunicate con apicultores/as de tu zona o con la Estación Experimental Agropecuaria de Rama Caída. Ellos cuentan con el conocimiento y las herramientas para resolverlo de manera segura y responsable”, explicaron desde la institución.
Es importante remarcar que las abejas son aliadas clave para el equilibrio del ecosistema. Ayudarlas también es cuidarnos.







