Un grupo de cinco madres cuyos hijos van a una sala de cinco de la escuela Carmen Vera Arenas (UNCUYO). Hace un tiempo decidieron emprender juntas el desafío de que sus niños no usen pantallas hasta que sean más grandes y armaron un proyecto para concientizar sobre el tema. Está integrado por Laura Piastrellini tiene una maestría en Comunicación digital interactiva ; Celeste Daher es licenciada y doctora en Psicología. Especialista en desarrollo infantil temprano; Andrea Suarez es profesora de Filosofía, Vanesa Araya es estudiante avanzada de Trabajo social y Valentina Alvarez es profesora de lenguas extranjeras.
Laura Piastrellini, una de las impulsoras de esta iniciativa, detalló a Diario San Rafael y FM Vos 94.5: “En lo personal, estas madres que por ahí tuvimos esta inquietud, todas veníamos viendo, nos empezó a hacer ruido o ya teníamos bastante claro, depende de la experiencia de cada una, que no queríamos que nuestros hijos estuvieran metidos en la pantalla todo el tiempo”.
La propuesta nació a partir de intercambios entre padres que compartían experiencias similares y de la apertura de una escuela que permitió convocar a una psicóloga para exponer sobre los efectos que generan las pantallas en niños y niñas de baja edad. “La escuela se abrió un montón, nos dio la posibilidad de convocar a una psicóloga que vino a contar los efectos que traen las pantallas dentro de los niños y las niñas de tan baja edad”, señaló Piastrellini. En este contexto, el grupo decidió trabajar en un proyecto que, según explicaron, tiene como objetivo generar un kit de herramientas que pueda ser aplicado en distintas comunidades educativas y familiares. “La idea es generar una especie de kit en donde cada uno haga comunidad en su escuela, o en su institución o donde crea que puede realizarlo, en su propia casa”, explicó. El material incluirá experiencias, estudios científicos y también propuestas de alternativas de entretenimiento que reemplacen a las pantallas.
La referente indicó que la problemática se vuelve visible cada vez más temprano. “A los 9, el 65% de los niños tienen celular, pero antes de eso todavía hay como otras preocupaciones antes de pensar en lo que viene en la adolescencia”, aseguró. Para Piastrellini, la clave está en crear acuerdos colectivos que permitan postergar la entrega de dispositivos. “No vamos a avanzar con la entrega de un celular mientras estén en la primaria, porque sabemos cuáles son las consecuencias”, afirmó.
Uno de los aspectos centrales que destacó es el valor del aburrimiento en la niñez como motor de creatividad. “Es difícil aguantar esos primeros diez minutos de berrinche en donde el niño está explotado y quiere, y nosotros ahí nomás le damos como anestesia a este chupete electrónico. Y la verdad que así uno aprende a gestionar tampoco sus emociones”, explicó. En este sentido, subrayó que muchas familias están optando por juegos de mesa y actividades compartidas como espacios de encuentro que reemplazan el tiempo frente a las pantallas.
La iniciativa, que ya cuenta con la adhesión de docentes, profesionales de la salud y otros padres, se basa en la premisa de generar comunidad. “El celular ha venido a traernos el absoluto individualismo, es la pantalla y yo, aunque creamos que estamos conectados con el mundo, estamos la pantalla y yo, un individualismo voraz que nos ha hecho perder la empatía. Invitamos a que se sumen a hacer comunidad”, sostuvo Piastrellini.
En relación con el uso de dispositivos en las escuelas, la referente cuestionó la normativa provincial que permite su utilización con fines pedagógicos. “Empezando por docentes que no tienen manejo del aparato y de la tecnología y de cómo es usar pedagógicamente el aparato, porque no es lo mismo decir, busquen en ChatGPT, en donde el niño no tiene ningún tipo de filtración. Entonces, si vos le mandas a buscar en ChatGPT sin un filtro pedagógico, sin un acompañamiento pedagógico, la verdad es que no sirve en lo más mínimo”, expresó.
Además, recordó que en países como Francia y Chile ya se avanza con leyes que prohíben la presencia de celulares en las aulas. “Francia, por ejemplo, el lunes pasado ya sacó los celulares, en Chile se ha votado en el Senado este martes que también me dio sanción de que no quieren aparato celular en la escuela”, apuntó.
La referente advirtió sobre los riesgos concretos que existen en internet, incluso en plataformas infantiles. “Hay un pervertido en Roblox, pidiéndole el whatsapp y que le pase fotos por whatsapp íntimas y los empiece a extorsionar. Te estoy contando uno de miles de situaciones que existen con un solo juego, que es Roblox, y se los da a un pibe de 5 años”, relató. También remarcó que la edad promedio de acceso a la pornografía en niños es de apenas diez años, lo que a su juicio refuerza la necesidad de generar acuerdos comunitarios.
Finalmente, Piastrellini invitó a quienes comparten estas preocupaciones a sumarse a la propuesta. “Yo tengo las redes sociales abiertas, todavía no armamos un grupo, un Instagram propio, pero si alguien quiere sumarse al canal de WhatsApp a ver esos contenidos lo puede hacer”, explicó, y adelantó que están en diálogo con instituciones como la Cruz Roja para extender el alcance del proyecto.







