En un caso que conmociona a la sociedad mendocina, ayer fuera de Tribunales, donde se lleva a cabo la primera jornada de alegatos, un grupo de mujeres autoconvocadas continúa su vigilia como desde el primer día en este tercer juicio por el brutal crimen de Paula Toledo. De este modo, refugiadas bajo un gazebo y paraguas, otras en el interior de sus autos, para resguardarse de las intensas precipitaciones, igual dieron su presente.







