El Instituto Nacional de Vitivinicultura anunció una merma del 9% en la cosecha de uvas en Mendoza, aunque para algunos estas estimaciones quedaron “cortas”.
Es que en plena actividad se van notando algunas cuestiones y las estimaciones no son tan benevolentes.
Según declaró el presidente de la específica de Bodegueros de la Cámara de Comercio, Juan José Chaglasián, “la provincia se vislumbra un 15 % menos y en el sur puntualmente, un 25 % menos”.
Esto tiene que ver con la situación actual y las inclemencias climáticas, aunque no se tiene en cuenta la dificultad para cosechar por los bajos precios que presenta la uva.
Los datos más precisos se podrán saber a fines de marzo, pero la tendencia -según los bodegueros- no es alentadora en la región.
¿EMERGENCIA VITIVINICOLA?
En este marco, en la legislatura provincial ingresó un proyecto que pide declarar en todo el territorio de la Provincia de Mendoza el Estado de Emergencia Vitivinícola, en sus dimensiones productiva, económica, social y laboral, por el término de veinticuatro meses
El objetivo es “atender y superar la emergencia, resguardando el trabajo rural, el arraigo territorial, la continuidad productiva y la identidad vitivinícola y exportadora de Mendoza, mediante instrumentos de ejecución directa orientados a sostener al eslabón primario y al entramado cooperativo”







