Aunque en Mendoza está prohibida la venta y comercialización de pirotecnia, las celebraciones de Navidad volvieron a dejar en evidencia que la disposición puede eludirse con facilidad.
En San Rafael y General Alvear se registró un uso significativo de estos elementos, una situación que también se repitió en distintos puntos de la provincia pese a los controles y decomisos realizados en las últimas semanas.
A diferencia de años anteriores, en el sur mendocino ya no se observan puestos callejeros o ventas a la vista, y las autoridades informaron que se secuestró una importante cantidad de material. Incluso, en las últimas horas se conoció el decomiso de un cargamento de gran volumen que ingresaba desde Chile.

Sin embargo, hay un canal que aparece como el más difícil de controlar y que, según funcionarios del sur provincial, es hoy el principal ingreso de pirotecnia: la compra por internet.
El fenómeno no se limita a las maniobras informales de compraventa en redes sociales. Según se advirtió, es relativamente simple adquirir artículos pirotécnicos a través de la web de comercios legalmente radicados en otras provincias, que realizan envíos al territorio mendocino.
A SOLO UN PAR DE CLICKS
En ese marco, Diario San Rafael realizó una prueba y logró iniciar un pedido con apenas un par de clics, cumpliendo un único requisito: superar los 40 mil pesos para acceder al envío.
La situación fue descripta días atrás por el secretario de Desarrollo de General Alvear, Hugo Molina, quien sostuvo que “hoy el noventa o noventa y cinco por ciento de la pirotecnia llega a través de plataformas digitales, a las cuales no tenemos acceso directo para controlar”.
La afirmación refuerza una preocupación creciente: mientras los operativos pueden desactivar puntos de venta físicos, el comercio online abre una puerta mucho más amplia y difícil de cerrar con los mecanismos habituales.

Desde el vecino departamento señalaron que parte de esas compras termina alimentando una segunda etapa del circuito: la reventa. Durante los últimos días, se observaron publicaciones de compraventa en Facebook, donde algunos usuarios ofrecen productos que habrían sido adquiridos previamente por vías digitales.
Frente a ese escenario, desde General Alvear plantearon una estrategia para intentar mitigar el problema: trabajar para que, cuando alguien intente comprar pirotecnia por internet y el sistema detecte un código postal del departamento, directamente no se habilite el envío del producto.
Si bien la medida no eliminaría por completo el ingreso, podría reducir el volumen y sumar una herramienta preventiva en un terreno donde hoy el control estatal es limitado.







