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Por primera vez, no hay autos argentinos entre los 10 más baratos

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Por primera vez en alrededor de 30 años, ningún automóvil fabricado en Argentina figura entre los 10 modelos 0 kilómetro más baratos del mercado local. El cambio refleja una transformación profunda en la oferta, impulsada por una mayor competencia importada y por la llegada de vehículos asiáticos con precios más agresivos.

Según analizó el periodista Diego Zorrero, hace apenas un año el ranking de los autos más accesibles estaba dominado por modelos producidos en Brasil y por los dos automóviles de pasajeros fabricados en Argentina: el Fiat Cronos y el Peugeot 208.

Ese escenario cambió por completo. Hoy, entre los 10 vehículos más baratos hay 6 brasileños, 3 chinos y uno proveniente de India. Los modelos nacionales desaparecieron de la lista.

Uno de los factores que ayudó a modificar el mercado fue el cupo creado por el Gobierno para importar 50.000 vehículos híbridos y eléctricos sin pagar el arancel extrazona del 35%.

El régimen estableció un precio máximo de USD 16.000 FOB, es decir, el valor del vehículo en el puerto de origen. Al llegar al mercado argentino, ese monto puede traducirse en precios cercanos a los USD 32.000.

La mayoría de las compañías utilizó ese beneficio para traer modelos cercanos al tope permitido, pero hubo excepciones que apuntaron directamente al segmento más económico.

Los asiáticos ganan terreno entre los más accesibles

Entre esos casos aparecen el JMEV Easy 3, un pequeño eléctrico urbano, el MG3 Hybrid+ y el BYD Dolphin Mini.

Dos de esos vehículos lograron ubicarse entre los modelos más baratos disponibles en Argentina y comenzaron a competir directamente con opciones tradicionales provenientes del Mercosur.

Hace un año, la lista estaba integrada por 8 autos brasileños y 2 argentinos. Entre los brasileños se encontraban los Citroën C3 y Basalt, Renault Kwid, Fiat Mobi, Fiat Argo, Hyundai HB20, Toyota Yaris y Chevrolet Onix.

Actualmente permanecen 6 modelos fabricados en Brasil: Renault Kwid, Hyundai HB20, Fiat Mobi, Fiat Argo, Chevrolet Onix y Volkswagen Polo.

A ellos se sumaron 3 vehículos chinos: JMEV Easy, MG3 y Kaiyi X3. El décimo modelo es el Suzuki Swift Hybrid, producido en India.

En el camino quedaron afuera los modelos de Citroën, el Toyota Yaris y, especialmente, los nacionales Fiat Cronos y Peugeot 208.

El fenómeno no puede explicarse únicamente por el régimen especial para autos electrificados. De hecho, entre los nuevos integrantes del ranking también aparecen vehículos nafteros que pagan el arancel completo del 35%.

El MG3 naftero, por ejemplo, ocupa el séptimo lugar entre los vehículos más económicos del país. También ingresó el Kaiyi X3, un SUV compacto importado por el Grupo Empresario Prieto, que se ubicó en el octavo puesto.

Ninguno de esos dos modelos cuenta con el beneficio arancelario destinado a híbridos y eléctricos. Aun así, consiguieron precios capaces de competir con vehículos producidos tanto en Argentina como en Brasil.

Los datos de ventas también empiezan a mostrar movimientos.

Durante 2026, el JMEV acumuló 210 unidades vendidas, el MG3 llegó a 1.121 y el BYD Dolphin Mini alcanzó 2.836. Entre los tres sumaron 4.167 vehículos que prácticamente no tenían presencia en el mercado anteriormente.

En paralelo, algunos de los modelos tradicionalmente más económicos redujeron su volumen.

El Renault Kwid vendió alrededor de 1.100 unidades menos durante los primeros 8 meses de 2026 en comparación con el mismo período de 2025. En el caso del Fiat Mobi, la reducción rondó las 3.000 unidades.

No puede asegurarse que cada comprador que dejó de elegir esos modelos haya migrado directamente hacia un vehículo asiático, pero las cifras muestran una redistribución del mercado.

Desde el sector importador consideran que la competencia seguirá intensificándose a medida que lleguen más embarques y nuevas marcas.

La presión sobre los precios empieza a sentirse

Un empresario importador explicó que los tiempos de la industria automotriz impiden que los cambios se produzcan de manera inmediata, ya que los autos deben encargarse, fabricarse, pagarse, embarcarse y finalmente trasladarse hasta Argentina.

Sin embargo, destacó que algunos vehículos nafteros importados ya consiguen ofrecer precios inferiores a los de modelos de fabricación local.

“La presión ahora va a ser mayor sobre los precios, y eso se está viendo”, afirmó.

Según señaló, algunas marcas comenzaron a lanzar versiones con menor equipamiento para reducir el precio final. En determinados casos, eliminar algunos elementos permitió recortes cercanos al 20%.

El empresario también advirtió que el problema para las terminales locales no sería una baja general moderada de las ventas, sino que algunos modelos pierdan hasta 40% mientras los importados aumentan su participación.

Desde otra importadora resumieron el cambio de escenario de manera directa: “Pedían que bajaran los precios de los autos. No los bajaron. Entonces aparecieron otros autos más baratos. El beneficiado es el usuario”.

La industria local apunta a impuestos y costos laborales

Las terminales instaladas en Argentina plantean otra explicación. Sostienen que la carga impositiva y los costos laborales limitan la posibilidad de reducir más los precios.

Daniel Herrero, presidente de Prestige Auto, representante de Mercedes-Benz y también importador de Smart, señaló que la industria nacional no necesita necesariamente protección, pero sí condiciones similares para competir.

“No hay que proteger a la industria nacional, pero sí hay que darle las mismas herramientas”, afirmó.

Herrero mencionó como factores que generan diferencias los derechos de exportación, Ingresos Brutos, tasas municipales y el impuesto a los débitos y créditos bancarios, entre otros costos.

Mientras esa discusión continúa, el mercado ya muestra un cambio que hasta hace poco parecía difícil de imaginar: los autos fabricados en Argentina quedaron fuera del grupo de los 10 más baratos.

La apertura de las importaciones y el desembarco de nuevas marcas, particularmente asiáticas, empiezan así a alterar una estructura de precios que durante años estuvo dominada por vehículos producidos en Argentina y Brasil.

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