Una salida entre amigos puede terminar en tragedia en los espejos de agua, si no se toman los recaudos correspondientes. Tal es el caso de Juan Cruz Ferreyra Martínez (24), que lamentablemente perdió la vida en el lago Valle Grande. Sobre ciertos cuidados que hay que tomar para evitar desenlaces así, dialogó con FM Vos (94.5) y con Diario San Rafael, Héctor Montedo, coordinador de Primero Auxilios de Cruz Roja San Rafael, guardavidas e integrante de USAR.
“En primera instancia, hay lugares donde está permitido bañarse. Entonces, si me voy a meter en un lugar donde está prohibido, primero voy a tener una falta leve (o no sé si será grave), como un civil común. Si voy a adoptar esas acciones, posiblemente lo que tendría que hacer en todos los lagos que hay en San Rafael, es usar un salvavidas o un torpedo”, dijo Montedo y le recordó a los sanrafaelinos y los turistas que en la mayoría de los lagos locales –salvo en El Nihuil donde hay una playa– a los dos metros de la costa hay gran profundidad, y si uno no se sabe manejar con esas profundidades debajo, muy posiblemente se estará en problemas. “Por más que vayas a disfrutar con tus amigos, que estés disfrutando de una cervecita, que hayas comido un asado y te quieras tirar ahí, es bastante compleja la situación porque se puede atravesar un ahogamiento o un cuasi-ahogamiento. Como primera medida hay que tener cuidado dónde nos bañamos o utilizar elementos de flotación”, advirtió y añadió que la natación es el deporte más practicado del mundo, pero es muy necesario hacerlo tomando medidas precautorias.
Más allá de ello, resaltó que es importante que las familias manden a los niños a escuelas de verano, ya que es una manera de que al crecer, sepan nadar. “En las escuelas le dan las herramientas a nuestros niños, a los adolescentes y también a los adultos, para poder manejarse en un medio acuático”, destacó.
Recomendó además, que nunca haya un menor solo en el agua o sin un adulto atento, ya que “en cuestión de segundos puede venir la tragedia”.
Es muy difícil que haya de manera permanente personal policial cuidando que nadie se meta al agua, o bañistas que estén de manera constante custodiando las zonas. Para eso justamente está la cartelería que indica la prohibición de hacerlo, no obstante, son muchos los que violan esa normativa a riesgo de su propia vida.







