El juicio contra Walter Bento, el exjuez federal Nº 1 de Mendoza, destituido por el Consejo de la Magistratura y detenido como presunto líder de una asociación ilícita que cobraba coimas a presos federales, atraviesa uno de sus tramos más sensibles: la reconstrucción de su patrimonio.
Este miércoles, el fiscal general Diego Velasco, titular de la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac), presentó en el debate oral un alegato cargado de cifras, ejemplos y comparaciones con el que buscó demostrar el enriquecimiento ilícito del exmagistrado.
“Es imposible llegar a ese nivel de vida”, destacó Velasco, quien eligió la ironía para sintetizar la magnitud de la evolución patrimonial de la familia Bento en 15 años: “Que nos pasen la fórmula”.
Un dato no menor: Luciano Bento, uno de los hijos de Walter Bento, no fue acusado por el fiscal Velasco, quien consideró que si bien hay bienes a su nombre, tanto su padre como su madre (Marta Boiza) lo utilizaron como un instrumento para el lavado de activos. De acuerdo con la exposición del fiscal general de la Procelac, Luciano fue manipulado por sus progenitores y no incurrió en un delito.
Una investigación excepcional
El fiscal Velasco recordó que la pesquisa patrimonial se abrió el 14 de enero de 2021. Pocos meses después, el 22 de abril de ese año, la Procelac fue designada como coadyuvante de la investigación, un rol inusual que —según explicó— solo se da en el 2% de los casos.
Ese estatus le permitió a la Procelac trabajar al mismo nivel que el fiscal general Dante Vega, diseñando estrategias conjuntas y compartiendo la representación del Ministerio Público Fiscal. Dentro de esa división de tareas, la procuraduría se concentró en la dimensión patrimonial del caso, solicitando informes a la AFIP, Migraciones, registros de la propiedad y direcciones provinciales de Rentas.
Los pedidos de informes incluyeron a Bento y su familia, pero también a otros magistrados. “Sin embargo, las inconsistencias aparecieron únicamente en el entorno de Bento”, remarcó Velasco. A partir de esas irregularidades, se engrosó la causa y se avanzó hacia las imputaciones por enriquecimiento ilícito y lavado de activos.
De una casa a una mansión
Velasco se refirió a la “evolución patrimonial ampliamente considerable” de la familia Bento, que en 2005 contaba con una vivienda, un terreno y dos vehículos, y 15 años después el panorama era radicalmente distinto: once propiedades (entre ellas una mansión en un exclusivo barrio privado de Godoy Cruz), ocho locales comerciales y cuatro autos de alta gama.

“La evolución patrimonial presentaba una exagerada expansión”, resumió el fiscal en su exposición. Además, describió un esquema de “confusión patrimonial” en el que se mezclaban bienes entre distintos integrantes del grupo familiar mediante donaciones y cesiones, dificultando el rastreo y la trazabilidad del dinero.
Todo ello acompañado de un uso intensivo del efectivo: desde gastos en supermercados, expensas, viajes, materiales de construcción y hasta muebles fueron abonados sin dejar huella documental.
“No podemos trazar el origen del dinero utilizado. Desde el hormigón hasta la última lamparita, todo se pagó en efectivo o con cheques de terceros”, dijo Velasco al referirse a la construcción de la vivienda de la familia Bento en Palmares.


Un juez sin gastos bancarios
Uno de los datos más llamativos del alegato fue el manejo cotidiano del dinero. Velasco aseguró que, al menos entre 2011 y 2020, Bento retiró todos sus sueldos por ventanilla y nunca utilizó su tarjeta de crédito. “No tenía consumos en supermercados, restaurantes ni viajes. Solo algunos débitos automáticos de impuestos. Llevaba prácticamente toda su vida en negro”, señaló.
A esto se sumó un hecho inusual: durante los casi dos años que duró la construcción de la vivienda familiar, los Bento siguieron habitando su antigua casa en el mismo barrio privado, manteniendo ambos inmuebles en simultáneo. “Cuando se mudaron, no necesitaron vender la casa anterior ni sus muebles”, destacó Velasco, quien vinculó ese modo de vida “millonario” directamente con los ingresos provenientes de casos de soborno y cohecho.
Viajes y autos de alta gama
La investigación patrimonial también documentó 103 viajes internacionales de la familia entre 2005 y 2020. Solo 15 fueron laborales, cubiertos por el Consejo de la Magistratura, aunque en diez de esos traslados, Bento estuvo acompañado por su esposa, Marta Boiza.

En muchos casos, agregó Velasco, los viajes se extendieron más allá de los compromisos laborales y no existe rastro de cómo fueron abonados los pasajes, estadías y consumos: “No hay ninguna forma de establecer el origen de ese dinero. Todo fue en efectivo”.
El fiscal recordó un ejemplo paradigmático: “En un mismo año, la familia estaba construyendo su casa, viajaba al exterior, adquiría tres autos Audi de alta gama e incluso hacía inversiones. Eso es imposible de realizar con ingresos legítimos. Que nos pasen la fórmula, diríamos algunos”.
“La fórmula que tenían era en realidad la confusión patrimonial de ingresos lícitos con ingresos ilícitos”, añadió.
La imposibilidad como prueba
Velasco insistió en que el nivel económico de la familia Bento resulta incompatible con los ingresos de un juez federal y una secretaria judicial. “Ese no es el modo de vida al que puede acceder un magistrado por más subrogancias que tenga”, aseguró. Y agregó: “La imposibilidad también es prueba, es indicio. No existe la magia en términos de números”.

Con esta exposición, la fiscalía reforzó la acusación que pesa sobre el exmagistrado, señalado como jefe de una asociación ilícita que, según la hipótesis del Ministerio Público Fiscal, cobraba sobornos a detenidos por narcotráfico y contrabando a cambio de beneficios judiciales.
El megajuicio, considerado el proceso más importante contra un juez en la historia reciente de Mendoza, continúa con las audiencias en las que la fiscalía busca probar que la fortuna y el estilo de vida de Bento no se sostienen sin los ingresos ilícitos atribuidos a esa red de corrupción judicial. Luego será el turno de las defensas de Bento y de otros procesados (son aproximadamente 30) para intentar responder las duras acusaciones.
Fuente: El Sol – https://www.elsol.com.ar/mendoza/que-nos-pasen-la-formula-el-duro-alegato-fiscal-sobre-el-patrimonio-de-la-familia-bento/







