Con 91 años y una vida dedicada a rescatar palabras que inspiran, Ramón Martínez celebró el legado de Diario San Rafael, recordando cómo cada frase que publicaba en su portada diaria y cada página formaron parte de su propia historia.
Con la emoción propia de quien lleva a Diario San Rafael en el corazón, el conocido vecino Ramón Martínez visitó los estudios de FM Vos 94.5 para compartir un gesto cargado de historia y afecto, en vísperas de la última edición impresa del medio, que se publicará hoy viernes 31 de octubre. A sus 91 años, este vecino entrañable, recordado por generaciones por su heladería Josselin, llegó con una carpeta repleta de recortes, frases y recuerdos que fue guardando durante casi tres décadas de lectura diaria.
El encuentro estuvo atravesado por la nostalgia y el reconocimiento a un hombre que, sin proponérselo, construyó un archivo sentimental de Diario San Rafael. “No tengo una fecha cierta, porque este tema de frases siempre me apasionaron, pero no lo di tanta importancia hasta que empecé a acumular el Diario”, contó Martínez, mostrando con orgullo un material que refleja su devoción por las palabras positivas y los mensajes que inspiran.
A lo largo de los años, fue recortando frases, aniversarios y columnas que marcaron la historia de Diario San Rafael. “Siempre que hay algo del Diario que me interesa, lo voy a recortar”, explicó mientras desplegaba las páginas cuidadosamente ordenadas, donde cada pedacito de papel es una huella de amor por la lectura y la memoria. “Todas estas son frases del Diario”, señaló, repasando una a una las páginas que atesora con la prolijidad de quien trabaja con pasión.
Ramón no solo conservó frases: también escribió. Hace un año, al cumplir 90, decidió dejar un testimonio propio. “El 25 de agosto cumplí 90 años y para celebrar que envejecía escribí 90 lecciones que la vida me enseñó”, relató, entregando ese listado como un obsequio. La última de esas lecciones dice: “Dios no nos impone jamás un deber sin darnos las posibilidades y el tiempo para cumplirlo”. Una frase que sintetiza su filosofía vital.
Su amor por las palabras comenzó mucho antes, inspirado en lecturas de revistas como Selecciones y en un hallazgo que lo marcó profundamente: “En la revista Selecciones pude conseguir, no sé cómo, en un viaje que hice a México, el libro de las 3.000 horas de vida. Entonces, de ahí empecé a acumular, me apasionó mucho eso”. Desde entonces, no dejó de escribir, mecanografiar y repartir sus textos, siempre con un espíritu generoso. “Tengo 300 hojas que son las que estoy repartiendo ahora gratis. Son borradores, porque ya hice el libro”, contó. “Ya cuando me ven, me piden, porque las regalo. Y bueno, son cositas que uno le ocupa tiempo, y al contrario, me enriquece el tiempo que dediqué a eso”.

De esa dedicación nació un volumen único: “En ese libro hay 10.000 frases, casi todas del Diario”, reveló con humildad. Pero lejos de buscar reconocimiento, Martínez insistió: “No creo que sea ejemplo de nada, se da cuenta, porque son los que me enseñó mi padre. Yo tengo un referente, mis padres. Dentro de lo que yo pude percibir, fueron ejemplos de vida. Los sigo manteniendo y me preocupa no haberlos tenido más tiempo. Porque eso hoy me queda muy grabado en los valores. En los valores, la palabra se lo dice, valores. Que son los que no tienen precio”.
Conmovido, Ramón recordó también su paso por la heladería Josselín, símbolo de una época y punto de encuentro de muchas infancias sanrafaelinas. “Josselín hoy ya no está, pero el paladar de la gente lo recuerda”, dijo con ternura, reconociendo que, al igual que su helado, el Diario también forma parte de la memoria colectiva de la ciudad.
Su entusiasmo no se detiene. En estos días impulsa una iniciativa educativa para las escuelas, con afiches sobre educación vial llenos de frases tan simples como poderosas: “La educación se demuestra donde uno esté”, “No temas viajar despacio, teme no llegar”, “Los vehículos fueron construidos para andar sobre la tierra, no pretenda volar en ellos”. “A las escuelas les ha interesado mucho”, explicó, y agregó: “Si ustedes ven que pueden hacer algo, voy a seguir juntando material para las escuelas. Me parece que tienen que influir ustedes para darle un poquito más de apoyo a esa gestión que nos hace falta”. Al despedirse, su emoción fue inevitable. “Gracias por invitarme. Saludos a la gente. Es un día especial para mí. No hay muchos días especiales. Enseguida quizás empiece a brillar un poco los ojos. Es emoción de acá”, dijo, mientras las lágrimas y las sonrisas se confundían en el estudio.
Ramón Martínez, lector fiel, creador de frases y guardián de recuerdos, representa a esos hombres que hicieron grande la historia de Diario San Rafael desde el otro lado del mostrador: leyendo, recortando, creyendo en la palabra escrita. Su visita a Fm Vos 94.5, en la antesala del último ejemplar en papel, fue también un homenaje a todos los que, como él, encontraron en sus páginas un refugio y una compañía.







