Con un escenario económico de alta complejidad, el sector industrial argentino se encuentra en una encrucijada. Mauricio Badaloni, empresario mendocino e integrante de la Unión Industrial Argentina (UIA), compartió la visión del sector y las demandas que consideran claves para lograr la competitividad necesaria en un contexto de apertura económica.
En una entrevista que brindó a FM Vos 94.5, Badaloni destacó el rol de la Unión Industrial Argentina como la única entidad del sector privado sentada en la Mesa de Mayo, un espacio de diálogo que convoca a gobernadores, sindicatos y el gobierno nacional. «El objetivo principal es identificar y promover las leyes necesarias para que la industria argentina sea productiva y competitiva en un mercado abierto», resaltó al principio del reportaje.
Si bien el sector comparte la visión de una mayor apertura económica, Badaloni enfatizó que es crucial que la industria pueda producir en igualdad de condiciones. «La carga impositiva en Argentina es uno de los principales obstáculos. Lo que se paga por un producto en la góndola del supermercado entre el 40 y el 50% se corresponden a impuestos,” afirmó.
En ese mismo sentido, y modo de ejemplo, el empresario comparó el precio de una camioneta Toyota fabricada en Argentina, que cuesta menos en Chile, para ilustrar el impacto de la carga impositiva en los precios.
Reformas
estructurales:
la clave para
la competitividad
Para el sector industrial, el camino hacia la competitividad pasa por una serie de reformas estructurales. «Es sumamente necesaria una reforma laboral que se adapte a las nuevas modalidades de trabajo y fomente la formalidad del empleo», señaló Badaloni al respecto.
«También, se debe avanzar sobre una reforma impositiva que ecualice los impuestos nacionales, provinciales y municipales. Otro punto clave es la reforma de las leyes laborales relacionadas con los conflictos y la litigiosidad, ya que el alto costo de los juicios laborales reduce la previsibilidad para los empresarios», opinó.
«Todos estos factores entendemos que inciden sobre el costo de la producción en Argentina,» añadió, refiriéndose a los factores que encarecen la producción local.
Asimismo, el empresario también reclamó la necesidad de convenios colectivos regionales, ya que las condiciones productivas y económicas son muy diferentes en cada provincia.
El desafío del
diálogo y la
incertidumbre
política
En otro tramo de la entrevista, Badaloni reconoció que estas reformas no son sencillas y requieren del consenso con otros sectores, como los sindicatos. «Pese a que el diálogo es difícil, se destaca la participación de la UIA en la Mesa de Mayo como una oportunidad para que los diferentes actores aborden los temas y se mueva hacia un marco de normalidad», consideró.
«Desde la UIA, creemos que tener convenios colectivos que sean universales lleva a un montón de industrias y comercios a la informalidad. Por eso, lo que planteamos es tener convenios colectivos que tengan que ver con la región en la cual nosotros nos desarrollamos y con el nivel de ingresos con el cual nosotros nos relacionamos y con el nivel de gasto y de costo que tenga cada una de las regiones», expuso.
Respecto al escenario político, Badaloni admitió que el clima actual no es el más propicio. No obstante, valoró la apertura del gobierno nacional al diálogo con las provincias. En su opinión, Mendoza se encuentra en una situación de privilegio al ser una de las pocas provincias que ha logrado acuerdos con la Casa Rosada.
Finalmente, sobre el final de la charla el referente del sector empresarial mendocino expresó su preocupación por la tasa de interés. «Las altas tasas de interés con un 60 y 70% que enfrenta el mercado financiero han hecho que se detenga el proceso de inversión, lo que retrasa la mejora en la productividad», aseveró.
«La Argentina siempre nos ha dado estos escenarios de cambio, y el sector privado siempre ha tratado de defenderse como puede, con los instrumentos que cuenta. Por supuesto, que siempre vamos a buscar el efecto de competitividad, porque ser más competitivos nos da la posibilidad de producir más, generar más ventas lo que se traduce en una mayor generación de empleo», completó.







